Hombres Igualitarios convoca los hombres a participar en los actos de mañana contra las violencias machistas

La entidad convoca participar en los actos del Día Internacional por la Erradicación de las Violencias Machistas

homescontraviolencia

Hombres Igualitarios (HI) convoca a hombres y mujeres participar en los actos de mañana del Día Internacional por la Erradicación de la Violencia de Génere. Aunque su mensaje está especialmente dirigido a los hombres para que visibilitzen su rechazo contra las violencias machistas. Desde la entidad se considera fundamental que los hombres se impliquen en la denuncia pública de esta tipo de violencia para que sea posible su erradicación. Para esta asociación, los hombres son parte del problema pero también de la solución y por eso considera que se tienen que implicar en un proceso de cambio que los aproxime a la igualdad de género. Señalan que la igualdad real y efectiva entre hombres y mujeres es la única vía para que la violencia machista, un grave problema de salud pública y derechos humanos que tiene como principales víctimas las mujeres, pueda desaparecer.

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Homes Igualitaris convoca els homes a participar en els actes de demà contra les violències masclistes

L’entitat convoca participar en els actes del Día Internacional per l’Eradicació de les Violències Masclistes

homescontraviolenciaHomes Igualitaris (HI) convoca a homes i dones participar en els actes de demà del Día Internacional per l’Eradicació de les Violències Masclistes. El seu missatge, però, està especialment adreçat als homes perquè visibilitzen el seu rebuig contra les violències masclistes. Des de l’entitat es considera fonamental que els homes s’impliquen en la denúncia pública d’aquesta tipus de violència perquè sigui possible la seua eradicació. Per a aquesta entitat, els homes són part del problema però també de la solució i per això considera que s’han d’implicar en un procés de canvi que els aproximi a la igualtat de gènere. Assenyalen que la igualtat real i efectiva entre homes i dones és la única via perquè les violències masclistes, un greu problema de salut pública i drets humans que té com a principals víctimes les dones, pugui desaparèixer.

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La igualdad de género reduce la violencia contra las mujeres

ARTÍCULO DE OPINIÓN

Autor: Paco Abril Homes Igualitaris-Ahige Catalunya

PacoAbril

La violencia de hombres contra mujeres es un problema internacional de salud pública y de derechos humanos. Un 35% de las mujeres del mundo entero han sido víctimas de violencia física y/o sexual, por parte de su pareja o de otros hombres que no son su pareja. Frecuentemente, la violencia de los hombres contra las mujeres comienza en la infancia y representa parte de la socialización masculina. Muchos muchachos son socializados a creer que las mujeres y niñas tienen obligaciones con ellos: cuidar de la casa, cuidar de los hijos/as, tener relaciones sexuales con ellos, aún cuando ellas no quieren. Así, Los hombres, sobre todo jóvenes, son más propensos a usar la violencia que cualquier otro grupo. La violencia de los hombres contra las mujeres se ejerce, principalmente, en el espacio privado y las relaciones de pareja. Su inicio tiene lugar, muchas veces, en las parejas más jóvenes.

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Convoquen els homes a visibilitzar el seu rebuig a la violència masclista el proper 19 d’octubre a Barcelona

L’entitat Homes Igualitaris convoquen els homes a visibilitzar el seu rebuig a la violència masclista

cartell

El proper dissabte, 19 d’octubre, l’entitat Homes Igualitaris ha convocat per seté any consecutiu una roda d’homes contra la violència masclista a Barcelona. L’acte tindrá lloc a la Plaça Sant Jaume de la capital catalana a les 19.30 un espai “on molts manifestarem el nostre rebuig a la violència masclista i cridarem a sumar-nos a les manifestacions del 25 de novembre en el dia internacional contra la violència de gènere”, afirma Paco Abril, president de l’associació. Sumar als homes al rebuig de la violència masclista i a les concentracions del 25 de novembre són els dos objectius d’aquestes mobilitzacions. Aquest any s’ha realitzat prèviament una campanya de recollida a través de Facebook de fotografies d’homes contra la violència masclista.

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Noticia de un asesinato

Esta semana he leído esta noticia en “El País”:

 

Detenido tras asesinar a su mujer en Terrassa

J. G. B. – Barcelona – 28/11/2011 EL PAÍS

A las nueve de la mañana de ayer, Francisco V. B., de 41 años, salió de la casa donde vive con su mujer y su hijo y dio un paseo. Unos minutos más tarde, cogió su teléfono y marcó el número de emergencias. El hombre explicó a un agente de los Mossos d’Esquadra que acababa de mantener una fuerte discusión con su mujer. Francisco agregó que la pelea se le escapó de las manos y que acabó apuñalando a su esposa hasta matarla. El hombre expresó, por último, que tenía la intención de entregarse por lo que acababa de hacer.

Una patrulla de la policía autonómica se desplazó rápidamente al domicilio familiar de Terrassa (Barcelona), en una calle repleta de casas unifamiliares pegadas unas a otras. En uno de esos pisos, protegidos con toldos a rayas blancas y amarillas, encontraron a la mujer muerta. Su cadáver presentaba signos evidentes de violencia por arma blanca. Francisco le había propinado, presuntamente, diversas puñaladas que acabaron con su vida a primera hora de la mañana.

El hombre, de nacionalidad española, fue detenido poco después cerca de la casa por una segunda patrulla. Está acusado de un delito de homicidio. Francisco no tenía denuncias previas por malos tratos o violencia doméstica, según fuentes cercanas a la investigación. Según el alcalde de Terrassa, Pere Navarro, la pareja estaba en trámites de separación. El alcalde confirmó que no constan denuncias previas por parte de la víctima.

La muerte de la mujer de Terrassa eleva a 55 el número de fallecidas a manos de sus parejas o exparejas en lo que va de año en España. En 2010 murieron 73 mujeres en todo el país, según datos de la Secretaría de Estado de Igualdad.

El asesinato conmocionó a los vecinos de la localidad, que ayer celebró la Diada de los Minyons, la agrupación local de castellers, la fiesta tradicional catalana en la que se levantan torres humanas. El grupo rindió homenaje a la víctima y, al mediodía, realizó una construcción simbólica de tres castells mientras uno de sus representantes leía un manifiesto ciudadano de repulsa y condena por el crimen machista. En lugar de los habituales pilares de despedida, las tres collas que participaban en la jornada levantaron pilares de duelo sin música. “Hay que impregnar a la sociedad con la idea de que la violencia no lleva a ningún lugar”, sentenció Navarro.

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Fijémonos ahora en algunos detalles de esta noticia.

Lejos de aquel estereotipo según el cual los perpetradores de violencia contra sus parejas mujeres son de baja extracción social o de cultura y creencias minoritarias, vemos aquí que en este caso se trata de un hombre de clase media alta, propietario de una casa adosada, español de origen. Esto es lo que queremos decir cuando afirmamos que la violencia de género contra las mujeres es transversal a clases o estamentos sociales y que es transcultural.

Otro detalle. El asesino confeso presenta el hecho de clavar unas cuantas puñaladas a su mujer dentro del seno de una “discusión”, de una “pelea”, como si se tratara de una lucha entre iguales. Este es un efecto perverso de esta falsa igualdad que tenemos. Como decía Amelia Valcárcel en una conferencia en Navarra – que hemos colgado en nuestro facebook de Homes Igualitaris – este “espejismo de la igualdad” hace que la violencia entre hombres se traslade también a la pareja mujer. Pero en realidad no hay igualdad entre los dos que se “pelean”: él lleva un cuchillo y ella se defiende. Por mucha violencia psicológica que ella hubiera ejercido (no lo sabemos), no es lo mismo insultar o gritar (si fuera el caso) que matar. Muchos neomachistas utilizan este argumento: “hay violencia en ambas partes”, dicen. Pero veamos la realidad: ¿quién mata en la mayor parte de los casos? Porque, según leemos en la noticia, él es capaz de salir a pasear con su hijo después del asesinato, mientras ella queda en el suelo, muerta.

Pero puede ser que no sea el asesino sino el periodista quien haya elegido estas palabras: “discusión”, “pelea”. ¡Qué importante es que las noticias expresen la radicalidad de la violencia sin intentar minimizarla!

Fijémonos más en detalle en cómo se describe el hecho. Francisco mantiene una sangre fría terrible al salir de paseo con su hijo como si se tratara de un domingo normal. Contrasta esta aparente tranquilidad suya con lo que ha ocurrido unos minutos antes, cuando, según sus propias palabras, perdió el control y “la pelea se le escapó de las manos”. ¿Cuándo y cómo nos descontrolamos los hombres? ¿Qué pasa por la cabeza –y el corazón- de un hombre bien situado, de clase media, aparentemente equilibrado, cuando, después de acabar de matar a la propia mujer, puede irse a pasear?

Parece como si Francisco tuviera un doble sentimiento: por un lado, ha cumplido con su “honor masculino al matar a la mujer que se quería separar de él. Esto le da una aparente calma interior. Pero por otro lado, sabe que ha hecho algo ilegal (que, además, puede difícilmente esconder). Esta ética del “honor” (“la maté porque era mía”), que parecía superada, sigue allí, visceral, metida muy al fondo de todos nosotros y va más allá de la ley. Incluso diríamos que la ley está allí porque sabemos que en un momento determinado podemos perder este autocontrol sobre unas emociones que nos desbordan.

Pero ¿qué emociones son estas? Pues que Francisco, como muchos de nosotros, no aceptamos la libertad de las mujeres, la libertad que tienen ellas de decir “no quiero seguir contigo”. Este, como otros asesinatos, se da en el contexto de una separación, que es entendida por el hombre como una desautorización, como una merma de una autoestima que ya de por sí, debía ser muy frágil. Situados en el centro, un poco autistas, incapaces de sintonizar con los sentimientos de ellas, no podemos entender ni aceptar un abandono que sentimos que nos deja en “ridículo” ante los demás machos. “¿Qué dirán de mí cuando vean que hasta mi mujer no me obedece?”. Esta rabia mezclada con tristeza se convierte en miedo a la soledad. Y el miedo, la tristeza se convierten, en nuestro modelo de hombre aprendido, en violencia.

Otro apunte: la importancia del rechazo social. Creo que no hay que exagerarlo: precisamente este asesinato se da dos días después de que en muchos sitios se manifestara en forma de manifestaciones. Seguramente Francisco las había visto por la televisión y por eso no dejó de hacer lo que hizo. Pero tampoco creo que debamos minimizarlas. En este sentido la reacción de los Minyons castellers me parece simbólica y valiosa. Hay que extender el rechazo social hacia esta y otras formas de violencia. Hay que seguir insistiendo. El alcalde de Terrassa tiene razón: “Hay que impregnar a la sociedad con la idea de que la violencia no lleva a ningún lugar”.

Pero para eso hay que insistir en la prevención: en el aprendizaje desde pequeños de que la libertad de las mujeres para los hombres no es una amenaza sino una oportunidad para descubrir nuestra propia libertad, aunque al principio nos duelan las negativas. El aprendizaje de la descarga de la rabia de forma creativa o al menos no violenta[1]. El aprender a aceptar nuestra tristeza y miedo sin temor al ridículo. El aprendizaje, en suma, de que nuestras mujeres, nuestros niños no están ahí como inferiores sobre los que podamos descargar nuestras frustraciones. Aprender a reconocer que somos humanos (y por tanto, vulnerables) y no Supermen. Este trabajo personal que debemos hacer los hombres para desactivar los gérmenes de la violencia que llevamos dentro.

Por último, no puedo dejar de pensar en el hijo de Francisco. ¿De qué hablaría con su padre en el paseo? ¿Sabía que su madre en ese momento estaba muerta? ¿Cómo se comportará con las mujeres cuando sea mayor? ¿Podremos conseguir unas futuras generaciones de chicos y chicas en cuyas relaciones esté ausente la violencia?

Nuestra asociación, aunque pequeña, está empeñada en hacer lo posible para que esto sea así. Y necesitamos más hombres que trabajen con nosotros para que no haya nuevos “Franciscos” como el de Terrassa.

ANÁLISIS DE LA LEY 5/2008, DE 24 DE ABRIL, DEL DERECHO DE LAS MUJERES A ERRADICAR LA VIOLENCIA MACHISTA

En primer lugar, esta ley aprobada por el Pleno del Parlamento de Catalunya el 22 de abril de 2008 tiene como objetivo, tal y como se anuncia en el mismo preámbulo, establecer los mecanismos necesarios para contribuir a la erradicación de la violencia machista que sufren las mujeres y el reconocimiento y el avance en las garantías respecto del derecho básico de las mujeres a vivir sin ninguna manifestación de la violencia.
Una vez leída la ley y tenemos claro cuál es su hilo conductor o principal, se nos presentan distintos problemas y nos asaltan varias dudas que, punto por punto, voy a ir exponiendo de la forma más clara y concisa posible.
A saber:
1) Ya con una primera lectura de los objetivos básicos de esta ley, nos damos cuenta que está destinada, exclusivamente, a las mujeres que sufren violencia por parte de los hombres. Esta ley catalana pretende proteger el derecho de las mujeres a erradicar la violencia machista.
En primer lugar, es importante remarcar la necesidad de modificar el título de la Ley, por ende, todo su articulado para que también refleje otro tipo de víctimas que también se incluyen en la lista de violencia machista. Es decir, es de capital importancia el juntar o aglutinar al máximo de colectivos que pueden ser víctimas de esta lacra social y hacer más útil y práctica la presente legislación. Por tanto, no es un derecho de las mujeres sino un derecho de las personas, ya sean hombres, mujeres u otro tipo de personas.
Debemos tener claro que la violencia machista es uno de los efectos de la implantación por la fuerza de un modelo tradicional de masculinidad. Se agrede para seguir manteniendo un sistema donde el hombre es el protagonista indiscutible y todo lo demás se encuentra en un estado inferior.
La violencia machista no únicamente encuentra en las mujeres su víctima, sino que también lo encuentran aquellas personas que no siguen el mismo criterio o forma de vida o, simplemente, tienen gustos distintos. Éstos y cada una de las personas que no convergen con sus ideales deben ser, a su entender, rebajados, humillados, marginados y, en extremos, eliminados.
Pero, a mi entender, el machismo es un problema social que es inmensamente defendido por una parte de hombres, pero también hay mujeres que lo defienden y lo enseñan en sus casas. Éstas también están, por tanto, utilizando la violencia machista para implantar en las mentes de las personas que les rodea que aquello que creen es erróneo y que solo existe un único sistema que vale la pena.
Por tanto, y para acabar este primer punto, sería necesaria la modificación del título de la Ley por: “Ley sobre el derecho de las personas a erradicar la violencia de género” (entiendo que la palabra género tiene un ámbito de inclusión mayor que el de “machista” y más adecuado para poder incluir a todas las personas que pueden sufrir este tipo de violencia).
2) En segundo lugar, y con una visión más jurídica, es necesario recordar de la gran importancia que tiene en sentido jurídico el hecho de llamar a la ley de una manera u otra, ya que si el título es el que he propuesto, esto daría lugar a una mayor protección de todas las personas en su conjunto, es decir, que cualquier persona, ya sea hombre o mujer, podría acogerse sin problema alguno a esta ley en caso de sufrir violencia de género. Es decir, si mantenemos el nombre inicial (y el actual, vaya), solo defendemos jurídicamente, a aquellas personas que sean mujeres maltratadas por hombres, pero no más personas. Así, se deja de garantizar la protección a todos los hombres que sufren violencia doméstica o todas aquellas mujeres que la sufren pero a manos de otras mujeres. De esta manera, todo el articulado debería acoger esta concepción y, por tanto, modificar la manera en la que se expresa constantemente a lo largo de la Ley.
3) En tercer lugar, y ya entrando en el cuerpo del preámbulo, éste cita la definición de violencia machista de la siguiente manera:
“ Conductas de dominio, control y abuso de poder de los HOMBRES sobre las MUJERES”
Claramente, además de repetir con la misma visión que hemos tratado en el punto 2, también se incluye una idea muy simple pero que pasa bastante desapercibido a ojos del lector, y es que considera a todo hombre como un maltratador nato, es decir, que ya se inculpa a todo hombre de un delito por el simple hecho de ser hombre. Cuando se habla de un tema de violencia y más concretamente, violencia de género, se debe ir con mucho cuidado y con la definición clara, concisa y, por supuesto, ajustada al máximo sin pasarse a generalizaciones, ya que estamos hablando, ni más ni menos, de considerar a los hombres como los únicos sujetos culpables de toda la lacra que hoy en día corre por la sociedad. Es básico dejar claro que ni todos los hombres son delincuentes maltratadores ni todas las mujeres son débiles y víctimas. La victimización de la mujer de forma sistemática, a mi entender, hace un flaco favor a éstas, ya que las mantiene socialmente, en una posición y visión de debilidad perenne que no es real. Se debería, por tanto, evitar a toda costa las generalidades, ya que todas las personas son inocentes hasta que se demuestre lo contrario (máxima jurídica), por tanto, no es viable ni legal inculpar a todo un colectivo de algo que solo una parte realiza.
4) En cuarto lugar, y entrando ya en el articulado en cuestión, podemos observar ya en la disposición número 3 y 4 un pequeño diccionario sobre conceptos que serán utilizados en toda la normativa. Podemos, además, visualizar otra pequeña carencia en el art. 4 ya que nos habla de los tipos de violencia (física, psicológica, sexual y abusos sexuales, económica) pero no se habla de la violencia institucional, lacra de la cual, impera sin casi control en nuestra sociedad actual. Es habitual ver por televisión las grandes reuniones de los mandatarios de los distintos Estados del mundo. El 90% de estas personas son hombres (vestidos casi de la misma forma) y solo una minoría son mujeres (muy visibles ya que siempre visten colores vistosos). El error no es que no haya una equidad entre hombres y mujeres, sino, simplemente, que es muy posible que en su país nunca hubiera sido votada una mujer o hubiera sido candidata. Es decir, hoy en día es más fácil triunfar en el mundo laboral y político siendo un hombre que no una mujer (y ya no hablamos de si se forma parte de otro colectivo más discriminado).
5) En quinto lugar, es necesario hablar también sobre la violencia simbólica, ya que es aquella que nos acompaña (desgraciadamente) durante toda nuestra infancia y en donde la jerarquía machista impera por encima de todas las cosas. Cuentos, leyendas, relatos, etc. Todo ello está marcado por una fuerte presencia en la que el hombre es siempre el caballero que salva a la débil mujer. Aunque no lo parezca, el efecto que ello conlleva (algo que parece tan inocente) es devastador, ya que, nuestros hijos e hijas absorben el ideal machista en sus mentes y entienden que solo hay dos roles bien diferenciados: el de los niños y el de las niñas. Por tanto, es importante modificar lo más temprano posible, estas historias y esta infancia truncada por la imposición de una visión de la vida muy poco práctica, injusta y discriminatoria.
6) En sexto lugar, en la letra d) del mismo artículo 4 (sobre formas de violencia machista), nos encontramos con el concepto de “violencia económica”, pero, a mi entender, carece de alguno de los pilares fundamentales que también es importante tener en cuenta. La descripción que dicta la normativa define como violencia económica, aquella que consiste en la privación intencionada y no justificada de recursos para el bienestar físico o psicológico de una mujer y, si procede, de sus hijas o hijos, y la limitación en la disposición de los recursos propios o compartidos en el ámbito familiar o de pareja. Pero, ¿y aquella visión machista de la economía que domina nuestro sistema? El hecho que el trabajo realizado por una mujer es valorado (tanto moral como económicamente hablando) de forma muy inferior es, a mi entender, una violencia bien conocida por todos. Es una agresión en toda regla a la dignidad de las personas en base al principio de igualdad. Por tanto, sería interesante incluir esta acepción en esta definición para poderlo completar debidamente. Ni hablemos de inmensa dificultad para los transexuales a obtener un puesto de trabajo!
7) En séptimo lugar, sólo hacer una pequeña referencia al artículo 12, ya que se comenta la necesidad de realizar y fomentar la coeducación entre hombres y mujeres sobre la acción educadora. Lo que sí es importante puntualizar y, si es posible, modificar, es la palabra “indistintamente” que se incluye en la frase “la coeducación, a efectos de la presente ley, es la acción educadora que valora indistintamente la experiencia, las aptitudes y la aportación social y cultural de las mujeres y hombres…”. Es necesario, pues, no hacer una distinción entre hombres y mujeres al usar la palabra “indistintamente” y substituirla por “igual”. Por tanto, quedaría de tal manera que se interpretaría que no hay una distinción entre experiencias y aptitudes, sino que todas son iguales en valor y no importaría quien las presentara.
8) En octavo lugar, debemos incluir en este análisis, los artículos 7 y 19 de la Ley, atendiendo a que en estos preceptos se hace hincapié (en especial el 7) en la necesidad de realizar acciones para mejorar la situación de las mujeres, del fomento de una alternativa y de los compromisos que adoptan los poderes públicos de Catalunya, pero ningún apartado presenta como iniciativa, las distintas acciones que se pueden organizar con hombres, tales como la prevención o la sensibilización. Incluso en el apartado 5 del artículo 7, cuando se expone la iniciativa de dar una alternativa a aquellos mitos claramente vinculados a la masculinidad tradicional, no se nombra en ningún momento al “hombre” como posible receptor de este fomento alternativo.
9) En noveno y último lugar, es muy peculiar la redacción del artículo 70 de la Ley, ya que podemos ver como, por una parte, entre el primer punto y el segundo hay una gran contradicción y, por otra parte, en el segundo punto, se hace referencia a un colectivo pero de una manera un tanto errónea.
En primer lugar, el art. 70.1 reza: “Todas las medidas y el reconocimiento de derechos que esta ley señala deben respetar la diversidad transexual”. Y, en el segundo punto se inicia de esta manera: “las transexuales que sufren violencia machista…”. Es decir, se entiende en elanterior apartado que se respetan y, por tanto, se tiene en cuenta a todas las personas transexuales pero en su segundo punto sólo hace referencia a un tipo de transexuales. Clara contradicción.
Además, como es visible, al mencionar de esta manera tan concreta a “las transexuales” se interpreta que la intención del legislador era remarcar que sólo aquellas personas transexuales con aspecto femenino pueden acogerse a esta ley, pero aquellas personas transexuales que tengan cuerpo de hombre, no pueden.

En resumen:
Ésta Ley tiene, en sí mismo, un fin positivo y de gran valor social, con el objetivo principal de solucionar y reducir la presencia de un problema que, esperemos, vaya a menos. Si es cierto que es necesaria una normativa especializada en maltratos a mujeres, pero no solamente a ellas, sino que se debe hacer extensa a todas y cada una de las personas que tengan la desgracia de encontrarse con esa situación. Es decir, la violencia machista, como ya he comentado anteriormente, no es un problema de hombres que deben solucionar las mujeres y que solo sufren mujeres, sino que es un problema de toda la sociedad, que afecta a todos los y las ciudadanas de este país y no se debe, por el bien de las personas y el avance de la sociedad, excluir a nadie de la defensa de sus derechos más fundamentales. Por tanto, es necesario modificar la visión actual tan restrictiva por una que pueda incluir a un mayor número de víctimas. Debemos tener claro que la violencia de género puede ser (y es) una violencia bidireccional (es racismo el odio de una persona blanca a una negra por ser negra como también es racismo el odio de una persona negra a una blanca por el simple hecho de ser blanca) y, por tanto, debemos extender la aplicación de esta ley a un mayor número de supuestos de los mencionados actualmente.

Adnan Sabir Martinez
Homes Igualitaris

Cafè d’Homes amb Sakura Onna: “Com afrontar la violència sexual des de les noves masculinitats”.

La Vanessa i l’Àlex, membres de l’associació Sakura Onna, van donar el passat dijous dia onze de novembre de 2010, una interessant xerrada al local d’HI (Homes Igualitaris) sobre la violència sexual. Ells saben bé de què parlen. Han vist i han assistit a desenes de dones que han estat violades: dones d’edats que oscil·len entre la pre-adolescència dels tretze, fins la maduresa dels cinquanta anys. Dones que han estat sorpreses al carrer i s’han vist obligades a no resistir-se, dones que s’han trobat amb un desconegut, o que han hagut de patir el desconegut perfil d’algun amic o company. Però al cap i a la fi, dones que han dit o han volgut dir NO, i la voluntat de les quals (al mateix cop que els seus drets) ha estat vulnerada.

 

Hi ha quelcom que apropa la violació i els abusos sexuals infantils: el secretisme. No és fàcil detectar una víctima d’una violació, igual que tampoc ho és detectar la víctima dels abusos. I aquest factor s’adverteix senzillament formulant, com va fer l’Àlex a la sala, la següent pregunta: “Hi ha algú que conegui algú que hagi patit una violació o altra agressió sexual?” Poques mans van ser aixecades, i no és quelcom estrany: un percentatge molt alt de la població no és coneixedor de casos de violacions, perquè no moltes víctimes es decideixen a parlar, i quan es decideixen, és molt difícil saber escoltar-les.

 

Per això l’associació Sakura Onna no només es dedica a donar suport a les dones víctimes de la violació o agressió, sinó que també assisteix les famílies de les víctimes. Orienten les persones més properes, persones que, si bé haurien de ser al costat de la víctima sempre, en no poques ocasiones no ho aconsegueixen, i no perquè no vulguin, sinó perquè no saben com fer-ho. És freqüent, fins i tot, la que podria anomenar-se “culpabilització involuntària” que la família i la gent més propera solen realitzar mitjançant conductes de pressió i qüestionant el comportament de la víctima amb preguntes com “On eres quan va passar? Per què anaves sola? Per què vas passar per allà si vas veure que era fosc? Havies begut?”.  Davant això, és important dir i recalcar que el culpable SEMPRE és l’agressor; que el fet de passar per un parc solitari a les tres de la matinada no redueix el dret a la integritat física i psíquica de la dona; i que una dona, per ser dona, no ha de caure en l’absurd de passar tota la seva vida pensant que és possible que, si no va amb compte (pensament que ja introdueix l’autoculpa) un dia la violin. Quina societat la nostra en què gairebé la meitat de la població hauria si no de viure un estrany “toc de queda” a altes hores de la nit!

Els membres de Sakura Onna intenten amb tots els mitjans que, per tant, la víctima rebi una ajuda digna i adequada amb la que arribi a interioritzar aquestes afirmacions tan lògiques per nosaltres, però tan difícils d’entendre i tan importants per elles: que tenen dret a viure en llibertat.

Parlant d’ajudes, però, la Vanessa i l’Àlex subratllen quelcom important, i és que els mitjans que l’Estat fa servir per a assistir les dones víctimes d’agressions sexuals són escassos, i en ocasions, inútils, factor que obliga a les associacions a esforçar-se de manera més acusada en la seva feina. Amb l’Administració, diuen, es compta per al part de lesions, per a l’acta dels Mossos d’Esquadra, i per a que enviïn a la víctima a un psicòleg o un psiquiatra que, a base de certa medicació, posarà un pedaç que caurà als pocs dies, i tot seguirà igual. A Sakura Onna es mostren totalment en contra de la medicació. Aquest camí, diu l’Àlex, ajudarà la víctima a dormir millor i descansar els primers dies, però no la farà oblidar el que va succeir, ni l’ajudarà a encarar-ho i a superar-ho. I no només això, sinó que la medicació, totes i tots sabem, és una arma de doble tall que pot acabar provocant una addicció greu (típic cas dels psicotròpics) Poques persones i sobretot pocs homes poden arribar a albirar què sent una dona violada, com és el seu patiment profund.

Per tant, i després de tot això, es pot dir que l’associació Sakura Onna treballa en tres vies d’actuació:

–          La primera d’elles és la intervenció psicològica a persones que han patit la violència (ja sigui la víctima directa, o la família de la víctima com hem explicat anteriorment). En aquest espai d’actuació és de màxima rellevància convèncer la víctima i el seu entorn afectiu que tota actuació que trenqui amb la voluntat de la dona constitueix una agressió als seus drets, i que des que el subjecte ignora el NO de la dona, aquest es converteix en agressor i/o violador. Les dones no tenen la culpa, i és important que elles retinguin aquest missatge. En efecte, i malgrat tot, aquestes dones heroïnes han de comportar-se igual davant la vida, tot i que la seva vida ja no és igual (cadascuna ha de seguir sent efectiva al treball, complir amb la feina de la llar, fer veure que es troba bé, etc.). I no hi ha millor eina per ajudar que tot canviï que acompanyar-les de la millor manera possible, fent-les sentir bé, tranquil·les. Per això,  Sakura Onna treballa també amb el seu entorn, perquè la seva és una part important del procés.

–          La segona via d’actuació és la prevenció, i en aquest sentit, una de les ajudes que ofereix l’associació Sakura Onna és la de poder participar a classes de defensa personal impartides per un mestre, i amb l’ajuda d’altres homes que hi col·laboren per tal que les dones puguin treballar sobre cossos masculins i s’enfrontin a la possible força d’un agressor. A les dones se les inculca des de petites a ser tendres, a esperar que el príncep blau les salvi dels perills, a ser sensuals i sensibles, però no pas a defensar la seva integritat davant un home quan no tenen més recolzament que el seu cos i el seu coratge. “Per això –diu l’Àlex- moltes dones tenen dubtes sobre venir a les classes de defensa personal o no. S’ho prenen com quelcom sense importància perquè així se les ha ensenyat. Sempre hi ha alguna cosa a fer, alguna excusa per no apuntar-s’hi (han d’anar a comprar, han de netejar). Inclús el seu entorn sol jugar en la seva contra prenent-se el tema com una broma, com una bajanada”. Malgrat aquest fet, és ben segur que és important que la dona sàpiga defensar-se, i no només això, que ho sàpiga fer des de que intueix que alguna cosa no va bé. “A les classes de defensa personal treballen a cinc nivells durant tot el curs, ja que fins que la víctima està al terra sota l’agressor han passat moltes coses, i és important aturar l’acció quan abans millor”.

–          La tercera via és la de la sensibilització social. I aquesta via ve relacionada amb la pregunta que va fer l’Àlex al principi de la tertúlia i amb l’escassa participació en la resposta: “Quants de nosaltres sabem d’alguna coneguda que hagi estat agredida o violada?”. La violència sexual és molt freqüent; molt més del que la societat en conjunt detecta. I des de Sakura Onna busquen i volen que, en primer lloc, la dona agredida parli sabent que l’únic culpable és l’agressor; i en segon lloc, que l’entorn de la víctima i la societat en general sàpiguen com tractar la víctima, què fer i què no fer. “Per exemple –comenta la Vanessa-, a la majoria dels casos en què les dones decideixen parlar, es forma un gran desordre al seu entorn, les exigeixen que els expliquin què va passar, les retreuen què feien en aquell lloc a aquella hora,  les obliguen a fer i dir tot ja, etc., i això no és bo per la víctima. L’entorn, la família, els amics, han d’entendre que la dona explicarà el que vulgui i a qui vulgui, i ho farà al seu ritme. No s’han de desesperar amb ella, sinó fer-la veure que ells són uns afortunats perquè ella els ha confiat aquest secret”.

I tenint en compte el conjunt d’explicacions que ens ofereixen l’Àlex i la Vanessa, i la semblança d’aquest delicte amb el dels abusos sexuals infantils en l’àmbit psicològic (en tant que ambdós provoquen la vergonya per part de la víctima, que creu ser còmplice, fins i tot culpable del fet justiciable comés contra ell/a), els representants de Sakura Onna al local d’Homes Igualitaris  no creuen que hi hagi un perfil determinat d’agressor, com també va dir la Vicki Bernadet a la seva xerrada.

I és que s’ha de desmitificar la figura de l’agressor. “Els violadors –diu la Vanessa- no sempre són malalts, o persones amb un trauma infantil per haver patit abusos. La majoria de violadors són persones normals. No sempre són indigents, immigrants, gitanos, o gent de classe social baixa. Només són homes que, més que buscar la satisfacció sexual (que ja de passada obtenen), cerquen el sotmetiment de la dona. A la presó, malgrat això, se’ls tracta diferent, com si fossin malalts mentals, i no solament això, sinó què a més, se’ls redueix la pena per bona conducta, per assistència a sessions que en teoria han de servir per a la reinserció però que després no eviten la reincidència, etc. Ni tan sols la dona víctima té tots aquests recursos al seu abast”.

 

I després d’una interessant tarda en què hem pogut sentir de primera mà com es treballa amb les víctimes d’agressions sexuals i violacions, la tertúlia acaba amb una reflexió nascuda de la següent qüestió: “I nosaltres, què hem de fer?” Hem de pensar, com ja em dit abans, que el fet que la víctima no ens expliqui tot no és dolent, i que en el moment que ens expliqui una mica més de la seva història, l’hem de fer saber que nosaltres som afortunats/es pel fet que ens hagi fet confiança. Mai no hem de sobreprotegir ni pressionar: hem de deixar-les fer el  seu camí. També hem de pensar que cada persona és un món, i que cada víctima es pren la vida d’una forma o d’una altra. “Hi ha víctimes –ens expliquen- que només han estat tocades i han caigut en depressió profunda, i d’altres que han estat penetrades i ho han portat millor”. I sobretot, hem de tornar a dir que no importa qui sigui l’agressor: la vida de la víctima es trenca de la mateixa manera.

Per tot plegat, perquè no importa qui és l’agressor, i perquè el que ha succeït ja no pot desaparèixer, a Sakura Onna es centren en teràpies mitjançant les quals la víctima pugui transformar el seu sentiment cap a un millor futur. El passat quedarà allà per sempre, i l’única forma d’evitar les tragèdies és conscienciar aquestes dones que tenen un futur per davant, un bon futur per davant.

Pel que fa als abusadors, als violadors, tenen dret a rehabilitar-se i ho faran si empatitzen amb la víctima i el seu patiment, si se’n fan responsables. És un procés en tot cas difícil, però del que poden sortir millorats personalment. Els ho devem a ells, però sobretot, els ho devem a les seves víctimes.

 

J.Compairé

J.L.Pérez