Actos para la celebración del Día del padre igualitario

Anuncis

Invitación a conocer la Terapia Comunitaria Integradora

(METODOLOGÍA DE INTERVENCIÓN COMUNITARIA ORIGINARIA DE BRASIL)

(Por Adriano Beiras)

Este mes de marzo, en la Asociación Homes Igualitaris, tuvimos una tertulia de  introducción a la Terapia Comunitaria Integradora (TCI) a Catalunya. Se trata de un formato de trabajo grupal, de un tipo de acogida con finalidades terapéuticas, donde se utilizan los recursos de la propia comunidad, sus diferentes saberes y experiencias, mediante los cuales se construyen las soluciones a los problemas. Tiene como uno de sus objetivos la creación de redes solidarias, de una atención solidaria a situaciones de sufrimiento y estrés.

            Es un espacio para compartir experiencias personales, exponer situaciones- problema,  para aprender con la experiencia de otros participantes de la comunidad. Se configura como una alternativa eficaz y de bajo coste para el trabajo de atención psicosocial y sanitaria, complementar al sistema sanitario. Se centra en  la construcción de redes sociales solidarias para el combatir el sufrimiento y/o la vulnerabilidad social.

            Funciona con reglas precisas, partiendo de una situación-problema que trae un* de l*s participantes, que es elegida entre otras propuestas por l*s integrantes de la sesión. Delinea un conjunto de estrategias de superación a partir del compartir de experiencias vividas, en un clima de tolerancia, libertad, respecto.

Está fundamentada en las aportaciones de la terapia familiar sistémica, las ideas de Paulo Freire, las teorías de la comunicación, el concepto de resiliencia y los conocimientos culturales antropológicos. Respeta los conocimientos de cada cual y estimula la autonomía y ciudadanía. Se usan también dichos populares, metáforas, músicas y historias en la sesión como forma de conocimiento y acogida de emociones.

Esta metodología de trabajo en comunidades (aplicable también en cualquier grupo con intereses comunes) busca integrar saberes populares y tradicionales con el saber científico, de una manera horizontal y no jerárquica. Intenta combatir la excesiva medicalización de la salud mental, reconociendo las competencias y formas de solucionar problemas de cada individuo, grupo o comunidad. La Terapia Comunitaria integradora parte del principio de que, aunque muchas veces lo ignoremos, todos y todas tenemos competencias  útiles a las demás personas y a nosotr*s mism*s, cualquiera que sea nuestra condición social, económica y cultural. Estas competencias provienen de vivencias y desafíos superados en el día a día.

            Sus orígenes están en la ciudad de Fortaleza, Ceará, en la región nordeste de Brasil. El creador es el psiquiatra y profesor  del Departamento de Salud Comunitaria  de la Facultad de Medicina de la Universidad Federal del Ceará, Dr. Adalberto de Paula Barreto. Su sistematización tuvo lugar el 1987, inicialmente por esta misma Universidad y posteriormente por l*s formador*s en todo el país gestionados por la ABRATECOM- Asociación Brasileña de Terapia Comunitaria.

Actualmente la Terapia Comunitaria Integrativa es practicada en diversos contextos y poblaciones y está presente en casi todas las provincias de Brasil, en Chile, México, Suiza, Francia, entre otros países. En Brasil ha pasado a formar parte de las políticas públicas nacionales de la sanidad (Atención Básica de la Salud – Ministerio de la Salud).Ya son más de 26.600 terapeutas comunitarios formados solo en Brasil.

¿Quién puede ser Terapeuta Comunitario?

Cualquier  persona con la formación en TCI, siempre que esta formación esté regulada la Asociación Brasileña de Terapia Comunitaria – ABRATECOM. El o la Terapeuta Comunitari* es un* facilitador*, un* animador* de una rueda hecha para compartir experiencias, un* guardián de las reglas.

¿Y por qué cualquier persona puede ser terapeuta comunitari*?

            Porque  la terapia Comunitaria Integrativa no es una psicoterapia. No se trabaja con la enfermedad y no busca curar a las personas. En la terapia comunitaria no se dan consejos, no se hace análisis ni se diagnostica ni se hacen interpretaciones o juicios de lo que es compartido. Se trata de un tipo de metodología que nos invita a un cambio de paradigma. Nos provoca, nos incita a:

  • Ir más allá de lo individual para llegar a lo comunitario.
  • Salir de la dependencia por la autonomía y la corresponsabilidad:
  • Ver más allá de la carencia para resaltar la competencia:
  • Salir de la verticalidad de las relaciones hacia la horizontalidad.
  • De la desconfianza en la capacidad de la otra persona hacia la creencia en el potencial de cada cual. (dinámica de inclusión y empoderamiento)
  • Ir más allá de lo privado, intervenir en lo público:
  • Romper con el clientelismo para llegar a la ciudadanía:
  • Romper con el distanciamiento entre el “saber científico” y el “saber popular”
  • Romper con el modelo que concentra la información  para hacerla circular.

¿Dónde se puede llevar a cabo?

En centros comunitarios, asociaciones, fundaciones, en espacios abiertos comunitarios, en hospitales y centros de atención primaria. Su aplicabilidad está probada en contextos de violencia, vulnerabilidad social, migración, atención primaria a la salud, salud colectiva, familias inmigrantes, grupo de ancian*s, grupo de padres y madres en escuelas, grupos de seropositiv*s, grupos de hombres, grupos de mujeres, lucha contra la violencia de género,  entre otros contextos, considerando que es una metodología adaptable e innovadora. En España hay un gran potencial de aplicabilidad.

 

 

 

 

 

 

Para  ampliar informaciones de la Terapia Comunitaria en la web, ver:

Para mayor información en España, para conferencias, ruedas de terapia comunitaria integradora en España,  para realizar el curso de formación, para sugerir intervenciones y proyectos comunitarios, las personas interesadas, por favor, contacten con  Adriano Beiras, Psicólogo y Psicoterapeuta Relacional Sistémico, en Barcelona, a través de la dirección electrónica adrianobe@gmail.com

Referencias/ Fuente principal del texto:

Barreto, Adalberto de Paula. (2008). Terapia Comunitaria: passo a passo. Fortaleza/Brasil: Gráfica LCR:

Tertulia Cafè d’homes: “Una introducción a la terapia comunitaria integrativa: orígenes, aplicabilidad, formato.”

HOMES IGUALITARIS OS INVITA A LA PRÓXIMA TERTULIA “CAFÈ D’HOMES”

(ABIERTA TAMBIÉN A MUJERES)

 

La Terapia Comunitaria Integradora es un formato de trabajo grupal con finalidades terapéuticas, donde se utilizan los recursos de la propia comunidad

, sus diferentes saberes y experiencias, mediante los cuales se construyen las soluciones a los problemas. Se configura como una alternativa eficaz y de bajo coste para el trabajo de atención psicosocial y sanitaria, y la construcción de redes sociales solidarias para el combatir el sufrimiento y/o la vulnerabilidad social.

 

Está fundamentada en las aportaciones de la terapia familiar sistémica, las ideas de Paulo Freire, las teorías de la comunicación, el concepto de resiliencia  y los conocimientos culturales antropológicos.

Especialmente dedicada a personas del campo de la Psicología, Trabajo social, Sociología, Educación Social y cualquier persona interesada en trabajos sociales voluntarios. Es importante decir que no hace falta tener formación universitaria.

 

 

 

 

 

 

 

 A cargo de  ADRIANO BEIRAS , Psicólogo, Psicoterapeuta Relacional Sistémico, Candidato a Doctor en Psicología Social por la UAB (Grupo VIPAT), colaborador del Instituto Noos, en Rio de Janeiro (Brasil), uno de los institutos formadores en Terapia Comunitaria Integrativa que integra la Asociación Brasileña de Terapia Comunitaria Integrativa – ABRATECOM ( http://www.abratecom.org.br/

)

 

  

DIMARTS 22 DE MARÇ A LES 19 HORES

AL LOCAL D’HOMES IGUALITARIS

, carrer Vilamarí, 31, baixos,

Metro Espanya de Barcelona

Cal inscripció prèvia (places limitades) a

info@homesigualitaris.cat.

Sota demanda, donarem 

certificat d’assistència.

 

Hazte un manolo, o lo que es lo mismo: no te hagas la manola

 

En la tarde noche del 13 de enero, pocos hombres de nuestra asociación nos reunimos en lo que  habitualmente  conocemos  como Café d’Homes para escuchar una intervención de un amigo, Manolo, que vino a explicarnos o a mostrarnos la forma en que nosotros, los hombres, podríamos alcanzar un orgasmo  sin utilizar nuestras manos, al menos en nuestro sexo y lo que el denomina “hazte un manolo”. (Para más información podeis acceder al blog.: http://hazteunmanolo.blogspot.com/?zx=314beb7d0d31c992

Entre algunas dicotomías y conceptos que fueron expuestos durante una lectura, la intervención de Manolo la consideré un poco pobre en cuanto a que me faltaba más color o tal vez más documentación en este sentido; no obstante, el tema, ya de por sí peliagudo para muchos de los que nos encontrábamos en este encuentro, era lo suficiente interesante como para seguir sus palabras despacio, lentamente. Digo peliagudo pues decirle a un hombre heterosexual que también se disfruta del sexo con partes tan secretas para él, como es el ano, es casi imposible.

 La charla pronto se convirtió en una reunión participativa de todos los presentes. Uno comentaban sus dudas, sus temores, otros sus experiencias. En general fue tomada, creo que por la mayoría de los que estábamos, como algo necesario en el día a día de nuestras relaciones y sobre todo, en la aceptación que cada uno tenía de sí mismo.

Sin embargo, como dije antes, creo que a Manolo le falta un poco de experiencia en esto de impartir charlas sobre este tema que es tan rico y misterioso para muchos. Su propia actitud ante los presentes, al menos para mí, me llegó en ciertos momentos, a aburrir y no por falta de interés en el tema sino por la forma de llegar al colectivo. No dudo de su capacidad para hacerlo, pues buena parte de su tiempo lo dedica al coaching en este asunto. Mucho me hubiera gustado un poco más de temas prácticos, aunque éstos no faltaron o quizá algún medio audiovisual o visual solamente donde los que participamos nos hubiéramos dado mejor cuenta de que iba todo esto y apoyara sus palabras.

Resumiendo, creo que temas sobre el que impartió nuestro amigo son  necesarios escucharlos con mayor frecuencia en nuestro grupo de hombres. Lamenté la falta de mujeres pues también a ellas iba dirigida la charla. Es una pena que fuéramos tan pocos y esto lo vengo percibiendo desde hace un tiempo en que la afluencia a nuestras actividades, tanto de asociados, como de invitados ha mermado. Creo que también el trabajo nuestro impone una renovación en cuanto a estrategias de participación.

 

Guillermo Pérez Prats

Tertúlies “Cafè d’Homes”: La última frontera de la sexualitat masculina

LA ÚLTIMA FRONTERA DE LA SEXUALITAT

MASCULINA”

 

Manolo, nacido en Barcelona en 1968, es autor de http://hazteunmanolo.blogspot.com

 y atiende en su consulta privada a hombres que desean descubrir su potencial prostático-anal o mejorar su nivel de satisfacción empoderándose gracias al coaching “hazte un manolo”.

 

 

 

 La última frontera de la sexualidad masculina es anal. El ano, la más denostada parte de nuestro cuerpo, es la puerta cuya apertura nos abre al éxtasis desde el perineo hasta la coronilla. El ano, políticamente incorrecto, objeto de burla, terror y tabú oscuro, que mientras ha estado cerrado ha sido suciedad, intimidad con la mierda, y una vez abierto es gloria y expansión, nos trae el orgasmo masculino analprostático que traspasa piel e inteligencia, orientación e identidad, sometimiento y dominio.

AL LOCAL D’HOMES IGUALITARIS,  

 

 

 

c. Vilamarí, 31, baixos 

(Metro Espanya) de Barcelona.

 

 

   

  

DIA 13 DE GENER DE 2011 A LES 19 HORES

  

 

  

Places limitades. Preguem que feu una reserva de plaça enviant les vostres dades a

 

SE’N DONARÀ UNA CERTIFICACIÓ D’ASSISTÈNCIA A QUI LA SOL.LICITI.



Taller amb Norman Duncan

El passat dijous dia 16 de desembre de 2010, va tenir lloc al local seu d’Homes Igualitaris un taller en petit comitè dirigit pel Norman Duncan. Pels qui no coneguin qui és aquesta persona, podem dir que en Norman és una mica de tot: arterapeuta, qualificat en massatge, format en bioenergètica, constel·lacions familiars i format en psicoteràpia, entre d’altres. A més, és fundador de l’associació “El Arte de Ser Persona” i de “Homes en busca”. 

 El taller va ser molt interessant, i el fet de ser poques persones les que vam intervenir el va fer molt més íntim, la qual cosa sempre és positiva per tal de fer front i de parlar de coses de nosaltres mateixos, que pertanyen al fons del nostre ésser i que gairebé mai tenim l’oportunitat, com a “homenots” que som o que hem d’aparentar ser, de traure-les.

El taller es va concretar en un parell d’exercicis que ens van portar a introduir-nos en nosaltres mateixos, a conèixer la relació amb el nostre entorn i amb el nostre ésser.

En primer lloc, en Norman ens va suggerir que parléssim sobre la connexió, la relació amb els nostres progenitors, la seva relació amb nosaltres, la relació entre ells/es, etc. Aquesta va ser una bona forma d’introduir-nos en una mena de viatge al món dels sentiments. Uns van explicar com van viure la seva infantesa, determinada sobretot per la figura l’àvia paterna, que anul·lava completament la figura de la mare (que es trobava condicionada a les decisions que aquesta prenia, o a les seves imposicions). Per altra banda, uns altres van donar èmfasi a la poca importància que havia tingut a la seva família la figura i la paraula del pare. I així, entre les cinc persones que formàvem el grup sortiren un munt d’històries: algunes entranyables, altres plenes de melangia, altres totalment frustrants (com el cas de qui comentà haver-se sentit anul·lat per la seva pròpia família en ser el germà petit de quatre, la qual cosa fa que actualment no sigui capaç de posar límits i tenir un territori propi).

És difícil parlar de les nostres relacions. De vegades, no sabem expressar què sentim. Tampoc sabem expressar què vam sentir en un passat. No trobem una manera de fer-ho perquè sembla que per als homes, parlar de les relacions aportant un plus sentimental és feminitzar el discurs, i això ens porta inevitablement a amagar tot el que corre dins nostre. Fins i tot podem passar anys amb preguntes, qüestions, dubtes, sense traure a la llum: coses que, si fossin resoltes, segurament ens traurien un pes de sobre. Quants cops li hem volgut dir quelcom important al nostre pare, la nostra mare, el/la nostre/a germà/na o la nostra parella, i no ho hem fet, o ho hem fet al cap de molts anys o quan ja semblava que el temps ens obligava a dir-ho? De vegades, coses tan importants com un “t’estimo”…

Després d’aquest exercici de sinceritat i reflexió sobre la relació dels nostres pares i mares, i la nostra relació amb ells/es, en Norman ens suggerí fer una altra activitat: ens col·locà per parelles i ens situà a una distància d’un metre, encoratjant-nos a mirar la nostra parella als ulls. No és fàcil mirar als ulls, i menys tan a prop. No estem acostumats. I de vegades sembla fins i tot estrany. Però és bonic. Després, ens va indicar que un de la parella estengués el braç cap endavant i obrís la mà (com oferint quelcom), i que després ho fes l’altra persona. Havíem de sentir què volia dir aquell gest: Donar? Oferir? Atreure? Cridar? Demanar? Per a alguns els resultà desconfiant, mentre que, per exemple, per a altres els hi resultà un gest d’ajuda, compassiu.

Uns minuts més tard vam perfeccionar l’exercici. En Norman ens situà a cada membre de la parella en costats allunyats de la sala, però sempre de front. En aquell moment es tractava que un membre de la parella estirés novament el seu braç i la seva mà, i caminés lentament cap el seu company, fins que aquest l’aturés dient “stop”. Amb “l’stop” la persona s’hauria d’aturar, i el seu company podria moure’l, convidar-li que s’apropés més, o fins i tot exigir-li que s’allunyés. Era el moment de trobar, davant la persona que venia cap a nosaltres, una forma de sentir-la sense la necessitat que envaís el nostre espai bàsic com a persones. Havíem de trobar el nostre espai.

Amb aquest exercici vam sentir quin és l’àmbit espaial que cadascú té. És curiós com uns sentien amb neguit i ànsia l’apropament de la seva parella (com si volguessin fer-li mal), mentre que uns altres manifestaren la necessitat d’atraure amb el seu cos a la persona que caminava cap a ell i abraçar-la.

 Finalment, vam fer una roda d’opinions en la que tots vam compartir la idea de la dificultat de l’home de connectar amb si mateix i amb els altres des de l’interior. Vam treballar quelcom important, com és l’apropament. També vam treballar la cerca del nostre espai vital i la interposició de límits. No obstant, quedà una cosa per treballar: l’abolició de límits innecessaris: és igual de negatiu no tenir límits per marcar el nostre espai, com tenir uns límits que impedeixin la connexió amb la resta de persones. I d’això últim, el homes sabem molt.

Tertúlies “Cafè d’homes” (Aquest cop només per a homes)

LOS HOMBRES EN NUESTRAS RELACIONES: ausencias y presencias, abandono e invasión.

DIA 16 DE DESEMBRE DE 2010 A LES 19 HORES.

Per NOMAN DUNCAN, psicoterapeuta i formador de terapeutes (Gestalt, Corporal, Arteràpia, Transpersonal, …).

Coordinador i formador en creació de grups i en projectes sobre masculinitats, comunicació i resolució de conflictes. Membre i impulsor de diferents cercles d’homes. www.artofnow.org

Tocaremos temas como los siguientes:

  • ¿Qué nos pasa con la intimidad, con el compromiso?
  • Nuestras maneras de escaparnos: el trabajo, la política (con causas muy justas), las drogas, los juegos, la TV, las redes sociales,…
  • Nuestras presencias perversas: las violencias, las dependencias, la invasión del terreno de los otros…

Y, a través de algunos ejercicios, exploraremos nuestras maneras propias de estar presentes: físicamente, emocionalmente, respetándonos a nosotros mismos y a los demás.

AL LOCAL D’HOMES IGUALITARIS, c. Vilamarí, 31, baixos (Metro Espanya) de Barcelona.

Places limitades. Preguem que feu una reserva de plaça enviant les vostres dades a info@homesigualitaris.cat

SE’N DONARÀ UNA CERTIFICACIÓ D’ASSISTÈNCIA.

Cafè d’Homes amb Sakura Onna: “Com afrontar la violència sexual des de les noves masculinitats”.

La Vanessa i l’Àlex, membres de l’associació Sakura Onna, van donar el passat dijous dia onze de novembre de 2010, una interessant xerrada al local d’HI (Homes Igualitaris) sobre la violència sexual. Ells saben bé de què parlen. Han vist i han assistit a desenes de dones que han estat violades: dones d’edats que oscil·len entre la pre-adolescència dels tretze, fins la maduresa dels cinquanta anys. Dones que han estat sorpreses al carrer i s’han vist obligades a no resistir-se, dones que s’han trobat amb un desconegut, o que han hagut de patir el desconegut perfil d’algun amic o company. Però al cap i a la fi, dones que han dit o han volgut dir NO, i la voluntat de les quals (al mateix cop que els seus drets) ha estat vulnerada.

 

Hi ha quelcom que apropa la violació i els abusos sexuals infantils: el secretisme. No és fàcil detectar una víctima d’una violació, igual que tampoc ho és detectar la víctima dels abusos. I aquest factor s’adverteix senzillament formulant, com va fer l’Àlex a la sala, la següent pregunta: “Hi ha algú que conegui algú que hagi patit una violació o altra agressió sexual?” Poques mans van ser aixecades, i no és quelcom estrany: un percentatge molt alt de la població no és coneixedor de casos de violacions, perquè no moltes víctimes es decideixen a parlar, i quan es decideixen, és molt difícil saber escoltar-les.

 

Per això l’associació Sakura Onna no només es dedica a donar suport a les dones víctimes de la violació o agressió, sinó que també assisteix les famílies de les víctimes. Orienten les persones més properes, persones que, si bé haurien de ser al costat de la víctima sempre, en no poques ocasiones no ho aconsegueixen, i no perquè no vulguin, sinó perquè no saben com fer-ho. És freqüent, fins i tot, la que podria anomenar-se “culpabilització involuntària” que la família i la gent més propera solen realitzar mitjançant conductes de pressió i qüestionant el comportament de la víctima amb preguntes com “On eres quan va passar? Per què anaves sola? Per què vas passar per allà si vas veure que era fosc? Havies begut?”.  Davant això, és important dir i recalcar que el culpable SEMPRE és l’agressor; que el fet de passar per un parc solitari a les tres de la matinada no redueix el dret a la integritat física i psíquica de la dona; i que una dona, per ser dona, no ha de caure en l’absurd de passar tota la seva vida pensant que és possible que, si no va amb compte (pensament que ja introdueix l’autoculpa) un dia la violin. Quina societat la nostra en què gairebé la meitat de la població hauria si no de viure un estrany “toc de queda” a altes hores de la nit!

Els membres de Sakura Onna intenten amb tots els mitjans que, per tant, la víctima rebi una ajuda digna i adequada amb la que arribi a interioritzar aquestes afirmacions tan lògiques per nosaltres, però tan difícils d’entendre i tan importants per elles: que tenen dret a viure en llibertat.

Parlant d’ajudes, però, la Vanessa i l’Àlex subratllen quelcom important, i és que els mitjans que l’Estat fa servir per a assistir les dones víctimes d’agressions sexuals són escassos, i en ocasions, inútils, factor que obliga a les associacions a esforçar-se de manera més acusada en la seva feina. Amb l’Administració, diuen, es compta per al part de lesions, per a l’acta dels Mossos d’Esquadra, i per a que enviïn a la víctima a un psicòleg o un psiquiatra que, a base de certa medicació, posarà un pedaç que caurà als pocs dies, i tot seguirà igual. A Sakura Onna es mostren totalment en contra de la medicació. Aquest camí, diu l’Àlex, ajudarà la víctima a dormir millor i descansar els primers dies, però no la farà oblidar el que va succeir, ni l’ajudarà a encarar-ho i a superar-ho. I no només això, sinó que la medicació, totes i tots sabem, és una arma de doble tall que pot acabar provocant una addicció greu (típic cas dels psicotròpics) Poques persones i sobretot pocs homes poden arribar a albirar què sent una dona violada, com és el seu patiment profund.

Per tant, i després de tot això, es pot dir que l’associació Sakura Onna treballa en tres vies d’actuació:

–          La primera d’elles és la intervenció psicològica a persones que han patit la violència (ja sigui la víctima directa, o la família de la víctima com hem explicat anteriorment). En aquest espai d’actuació és de màxima rellevància convèncer la víctima i el seu entorn afectiu que tota actuació que trenqui amb la voluntat de la dona constitueix una agressió als seus drets, i que des que el subjecte ignora el NO de la dona, aquest es converteix en agressor i/o violador. Les dones no tenen la culpa, i és important que elles retinguin aquest missatge. En efecte, i malgrat tot, aquestes dones heroïnes han de comportar-se igual davant la vida, tot i que la seva vida ja no és igual (cadascuna ha de seguir sent efectiva al treball, complir amb la feina de la llar, fer veure que es troba bé, etc.). I no hi ha millor eina per ajudar que tot canviï que acompanyar-les de la millor manera possible, fent-les sentir bé, tranquil·les. Per això,  Sakura Onna treballa també amb el seu entorn, perquè la seva és una part important del procés.

–          La segona via d’actuació és la prevenció, i en aquest sentit, una de les ajudes que ofereix l’associació Sakura Onna és la de poder participar a classes de defensa personal impartides per un mestre, i amb l’ajuda d’altres homes que hi col·laboren per tal que les dones puguin treballar sobre cossos masculins i s’enfrontin a la possible força d’un agressor. A les dones se les inculca des de petites a ser tendres, a esperar que el príncep blau les salvi dels perills, a ser sensuals i sensibles, però no pas a defensar la seva integritat davant un home quan no tenen més recolzament que el seu cos i el seu coratge. “Per això –diu l’Àlex- moltes dones tenen dubtes sobre venir a les classes de defensa personal o no. S’ho prenen com quelcom sense importància perquè així se les ha ensenyat. Sempre hi ha alguna cosa a fer, alguna excusa per no apuntar-s’hi (han d’anar a comprar, han de netejar). Inclús el seu entorn sol jugar en la seva contra prenent-se el tema com una broma, com una bajanada”. Malgrat aquest fet, és ben segur que és important que la dona sàpiga defensar-se, i no només això, que ho sàpiga fer des de que intueix que alguna cosa no va bé. “A les classes de defensa personal treballen a cinc nivells durant tot el curs, ja que fins que la víctima està al terra sota l’agressor han passat moltes coses, i és important aturar l’acció quan abans millor”.

–          La tercera via és la de la sensibilització social. I aquesta via ve relacionada amb la pregunta que va fer l’Àlex al principi de la tertúlia i amb l’escassa participació en la resposta: “Quants de nosaltres sabem d’alguna coneguda que hagi estat agredida o violada?”. La violència sexual és molt freqüent; molt més del que la societat en conjunt detecta. I des de Sakura Onna busquen i volen que, en primer lloc, la dona agredida parli sabent que l’únic culpable és l’agressor; i en segon lloc, que l’entorn de la víctima i la societat en general sàpiguen com tractar la víctima, què fer i què no fer. “Per exemple –comenta la Vanessa-, a la majoria dels casos en què les dones decideixen parlar, es forma un gran desordre al seu entorn, les exigeixen que els expliquin què va passar, les retreuen què feien en aquell lloc a aquella hora,  les obliguen a fer i dir tot ja, etc., i això no és bo per la víctima. L’entorn, la família, els amics, han d’entendre que la dona explicarà el que vulgui i a qui vulgui, i ho farà al seu ritme. No s’han de desesperar amb ella, sinó fer-la veure que ells són uns afortunats perquè ella els ha confiat aquest secret”.

I tenint en compte el conjunt d’explicacions que ens ofereixen l’Àlex i la Vanessa, i la semblança d’aquest delicte amb el dels abusos sexuals infantils en l’àmbit psicològic (en tant que ambdós provoquen la vergonya per part de la víctima, que creu ser còmplice, fins i tot culpable del fet justiciable comés contra ell/a), els representants de Sakura Onna al local d’Homes Igualitaris  no creuen que hi hagi un perfil determinat d’agressor, com també va dir la Vicki Bernadet a la seva xerrada.

I és que s’ha de desmitificar la figura de l’agressor. “Els violadors –diu la Vanessa- no sempre són malalts, o persones amb un trauma infantil per haver patit abusos. La majoria de violadors són persones normals. No sempre són indigents, immigrants, gitanos, o gent de classe social baixa. Només són homes que, més que buscar la satisfacció sexual (que ja de passada obtenen), cerquen el sotmetiment de la dona. A la presó, malgrat això, se’ls tracta diferent, com si fossin malalts mentals, i no solament això, sinó què a més, se’ls redueix la pena per bona conducta, per assistència a sessions que en teoria han de servir per a la reinserció però que després no eviten la reincidència, etc. Ni tan sols la dona víctima té tots aquests recursos al seu abast”.

 

I després d’una interessant tarda en què hem pogut sentir de primera mà com es treballa amb les víctimes d’agressions sexuals i violacions, la tertúlia acaba amb una reflexió nascuda de la següent qüestió: “I nosaltres, què hem de fer?” Hem de pensar, com ja em dit abans, que el fet que la víctima no ens expliqui tot no és dolent, i que en el moment que ens expliqui una mica més de la seva història, l’hem de fer saber que nosaltres som afortunats/es pel fet que ens hagi fet confiança. Mai no hem de sobreprotegir ni pressionar: hem de deixar-les fer el  seu camí. També hem de pensar que cada persona és un món, i que cada víctima es pren la vida d’una forma o d’una altra. “Hi ha víctimes –ens expliquen- que només han estat tocades i han caigut en depressió profunda, i d’altres que han estat penetrades i ho han portat millor”. I sobretot, hem de tornar a dir que no importa qui sigui l’agressor: la vida de la víctima es trenca de la mateixa manera.

Per tot plegat, perquè no importa qui és l’agressor, i perquè el que ha succeït ja no pot desaparèixer, a Sakura Onna es centren en teràpies mitjançant les quals la víctima pugui transformar el seu sentiment cap a un millor futur. El passat quedarà allà per sempre, i l’única forma d’evitar les tragèdies és conscienciar aquestes dones que tenen un futur per davant, un bon futur per davant.

Pel que fa als abusadors, als violadors, tenen dret a rehabilitar-se i ho faran si empatitzen amb la víctima i el seu patiment, si se’n fan responsables. És un procés en tot cas difícil, però del que poden sortir millorats personalment. Els ho devem a ells, però sobretot, els ho devem a les seves víctimes.

 

J.Compairé

J.L.Pérez

Proper cafè d’homes: “Com afrontar la violència sexual des de les noves masculinitats”

TERTÚLIES “CAFÈ D’HOMES”

(obertes també a dones)

COM AFRONTAR LA VIOLÈNCIA SEXUAL DES DE LES NOVES MASCULINITATS. AMB L’ASSOCIACIÓ SAKURA ONNA, ESPECIALITZADA EN ATENCIÓ A DONES ABUSADES SEXUALMENT.

Farem un col—loqui sobre les idees, sovint equivocades, que tenim davant de la violència sexual. A més, l’associació SAKURA ONNA ens donarà eines de com podem ajudar els homes una persona que ha patit una situació de violació o agressió sexual.

Us hi esperem al local

D’HOMES IGUALITARIS,

c. Vilamarí, 31,baixos (Metro Espanya) de Barcelona.

DIA 11 DE NOVEMBRE DE 2010 A LES 19 HORES.

Places limitades. Preguem que feu una reserva de plaça enviant les vostres dades a info@homesigualitaris.cat

ES DONARÀ UNA CERTIFICACIÓ D’ASSISTÈNCIA.

Tertulia con Vicki Bernadet – Los abusos sexuales infantiles

 

Vicki Bernadet entra al local de Hombres Igualitarios como una más. Su pelo corto, en otros tiempos quizás negro puro, pero ahora canoso, refleja la mezcla de duros momentos que esta heroína ha pasado a lo largo de su vida y el nerviosismo que aguarda en su interior. Se nota que es una mujer activa, de aquellas personas que hacen, y hacen, y hacen, y cuando finalmente caen rendidas, piensan entonces en qué van a hacer. No se sienta desde que entra al local hasta que finaliza la charla, y en todo momento se muestra comprensiva con todo tipo de cuestiones que se lanzan para que ella, que no es ni más ni menos que una mujer luchadora, les dé respuesta.

 

Vicki Bernadet padeció abusos sexuales de pequeña por parte de una persona de su entorno. Ella, como todos/as los/as niños/as y adolescentes que son objeto de abuso, se calló muchos años, ahogando su secreto (palabra muy utilizada por los abusadores para evitar que el niño/a acabe confesando todo) en la soledad, y sufriendo consecuentemente enfermedades psicosomáticas. Es probable que aquella niña de nueve años se sintiera culpable de todo aquello y tuviera pavor a que alguien descubriera lo que ocurría.

¿Qué es el abuso?

La charla da comienzo a las siete de una tarde bañada por el Sol de principios de verano, y veintiuna personas (entre las que se encuentran estudiantes, psicólogos/as, psiquiatras, sociólogos/as, etc, pero ante todo, padres, madres, hijos e hijas) ya tienen sus ojos puestos en aquella mujer de apariencia débil, pero de instinto de total superviviente. Vicki Bernadet empieza explicándonos en qué consiste su fundación (www.fbernadet.org), cómo funciona, a quién presta amparo, y cuáles son sus bases, y posteriormente pasa a darnos un folio con siete preguntas a las que, por grupos de dos y tres personas, deberemos dar respuesta. Luego, a partir de esas preguntas se irá desarrollando el taller.

 

La primera idea que Vicki Bernadet introduce es la de que todos y todas, en algún momento de nuestras vidas, hemos sido abusados. Ella lanza una pregunta: “¿Alguno de vosotros ha padecido abusos?” Todos/as nos sorprendemos, y decimos “No” casi al unísono, incluso mostrando sorpresa por el tono excesivamente directo de sus palabras.. Pero no pensamos en que no sólo existe el abuso sexual infantil, sino que hay muchos otros tipos de abuso a los que probablemente sí hemos estado sometidos a lo largo de nuestras vidas. Hay abuso corporativista cuando entre profesionales colegas se encubren; hay abuso de poder cuando un/a superior se aprovecha de su posición; hay abuso institucional cuando la Administración se convierte en un fuerte al cual es casi imposible acceder con garantías suficientes; hay abuso físico y verbal cuando se comete violencia de género; hay abuso cultural cuando la religión o la tradición imponen puntos que chocan seriamente con los derechos fundamentales de las personas. Así, el término “abuso” se dividiría en un largo etcétera, incluyendo siempre actos que menoscaban la integridad (ya sea física, psicológica o social) de otra persona mediante la vulneración de los derechos de ésta. Pero hablemos del abuso sexual infantil. ¿Cómo definirían ustedes el abuso sexual infantil? Vicki Bernadet lo hace de manera fácil: el abuso sexual infantil no es ni más ni menos que “cuando el/la niño/a es objeto necesario para la satisfacción sexual de terceros”. A lo mismo se refirió, en 1985, el Conseil of Cientifics Affairs of AMA, cuando lo definió como “la utilización del niño por parte de un adulto con la intención de obtener placer sexual o beneficios económicos” (aunque aquí olvidaran que el abuso puede darse entre menores).

 

Así, y haciendo referencia a lo apuntado entre paréntesis, suele pensarse que para que exista abuso sexual infantil no es necesario que sea un adulto quien busque placer sexual con un menor como instrumento, sino que podría ser un menor de edad más elevada que el abusado, o incluso de la misma edad. Por ello, tal y como explica Vicki Bernadet, se piensa que hay abuso cuando hay una diferencia de edad entre abusador y abusado de cinco años cuando el abusado tiene once o menos años (por tanto, un/a adolescente de dieciséis años puede perfectamente abusar de un niño o niña de once, y un/a niño/a de once puede abusar de otro/a de cinco), o de diez años cuando el/la niño/a abusado/a tiene de once a trece. Esta explicación es relativa, en tanto que puede darse el caso de que exista abuso de un/a adolescente de quince años a un/a niño/a de doce, o de un/a adulto/a de dieciocho años a un/a niño/a de trece, o de tres niños/as de once años a un/a niño/a de su misma edad. Lo que Vicki Bernadet explica es que estas diferencias de edad son reglas que se aplican de forma general para determinar si puede o no haber abusos entre menores, aunque cuando existe coacción, la diferencia de edad deja de importar.

 

Con todo esto, debemos tener claro lo siguiente:

– Hay abuso sexual infantil:

• Cuando un/a menor de trece años participa activa o pasivamente, dando consentimiento o no dándolo, en actos sexuales como objeto necesario para la satisfacción sexual de otra persona. Aunque generalmente tendremos en cuenta las diferencias de edad de cinco o diez años según si el/la niño/a tiene hasta once años o hasta trece, el Código Penal dice en su artículo 181.2 que “se consideran abusos sexuales no consentidos los que se ejecuten sobre menores de trece años, sobre personas que se hallen privadas de sentido o de cuyo trastorno mental se abusare”. Después de esto, sólo aclarar que en este precepto podría existir un error al hablar de “abusos sexuales no consentidos”, pues todo abuso sexual es no consentido. Probablemente sería más adecuado hablar de “actos sexuales no consentidos”.
Entonces, puede entenderse que en general todo acto sexual que se lleve a cabo con un o una menor de trece años puede constituir el tipo delictivo de abuso sexual, en tanto que, aunque ese menor consienta, su consentimiento no será válido legalmente. Dicho de otra forma: la mayoría de edad legal para mantener relaciones sexuales con otras personas es a partir de los trece años, y por tanto, todo acto sexual llevado a cabo con un/a menor de trece años constituye un tipo delictivo.

 

 

• Cuando un menor entre trece y dieciséis años es coaccionado o engañado, sea la diferencia de edad que sea, para ser objeto necesario para la satisfacción sexual de otra persona. Respecto a este caso, el Código Penal, en su artículo 181.3, viene a establecer que se interpone la misma pena, y que por tanto, también se considera abuso sexual, cuando “el consentimiento se obtenga prevaliéndose el responsable de una situación de superioridad manifiesta que coarte la libertad de la víctima”. Y no sólo eso, sino que el mismo Código Penal, en su artículo 183, viene a manifestar la existencia de abusos sexuales cuando el consentimiento se obtenga mediante engaño sobre la víctima de entre trece y dieciséis años.

 

 

¿Víctima o cómplice?

Vicki Bernadet ha venido, en definitiva, a darnos unos consejos sobre cómo destapar unos abusos sexuales infantiles, cómo tratar al niño abusado, y cómo intentar prevenir el abuso. Para ello es relevante contestar a una pregunta: ¿El/la niño/a se siente siempre víctima del abuso? Y digo que responder a esta pregunta es relevante dada la tamaña cantidad de niños/as (sobretodo preadolescentes, infantes) que no se sienten víctimas del abuso, sino lo que es peor, cómplices de dicha conducta. En efecto, el/la niño/a suele sentirse culpable, coautor/a de una cosa mal hecha. “Por eso –comenta Vicki Bernadet- lo intenta esconder. Por eso, si se descubre todo, el/la niño/a no se siente liberado, sino pillado/a. Y por eso, muchas veces, cuando el abusado intenta poner distancia y resistencia, el abusador lo amenaza con contarlo para que sus padres lo echen de casa o para que a su mamá le dé un infarto y se muera”.

 

Ante esta situación, al niño/a muchas veces sólo le queda una salida: aprender a vivir con los abusos. Cuando Vicki Bernadet nos ha sorprendido con la pregunta sobre si habíamos padecido abusos en algún momento de nuestras vidas, casi todos/as hemos respondido negativamente sin pensarlo más de dos segundos. No hemos deparado en la cantidad de veces que nos hemos visto injustamente sometidos, porque al fin y al cabo aprendemos a vivir con ello, a normalizarlo para poder vivir de una forma más tranquila. En efecto, eso es precisamente lo que los niños/as, en su mayoría, hacen: normalizan los abusos sexuales, como si dicha normalización fuera, a su vez y valga la redundancia, normal. Como si fuera la única forma de evitar que algo de consecuencias tan horribles destroce sus vidas (muchos de ellos ni siquiera consideran la posibilidad de contárselo a alguien, dada la posición de cómplice que creen tener, y dada también la cercanía del abusador, que suele ser del entorno familiar). Los abusos son como un plato de lo que a un niño no le gusta y que éste debe comerse para evitar más problemas. Para él llega a ser algo normal que se le obligue a comer ese plato.

¿Cómo ayudar al niño a ser más fuerte para poner trampas al abuso?

No hace falta tener conocimiento de un caso cercano de abusos sexuales infantiles para advertir las graves consecuencias que éstos tienen para un niño. Por ello, hay ciertos puntos referentes a cómo intentar evitar que un niño caiga fácilmente en la telaraña del silencioso abuso, cuya cita creo importante, así como también lo ha creído Vicki Bernadet hoy frente a todos nosotros:

 

– Si algo hay que podemos hacer de antemano es enseñar a un/a niño/a a decir NO. La negativa de un/a niño/a suele identificarse con la mala educación, con malos modales. Al niño/a no se le enseña a decir que no, sino que se le instruye para someterse a la voluntad del adulto. Da igual que el/la niño/a esté un día enfadado/a, o triste, o cansado/a: el término “no” es poco respetable en su lista de palabras. Sin embargo, tan cierto es esto como que los/las niños/as tienen sus propios derechos. Y no es cuestión de hacer demagogia sobre esto, o preguntarse si es que “al final va a ser que los/las niños/as van a poder hacer lo que les venga en gana”. No. La cuestión es que un/a niño/a tiene derecho a la intimidad de su cuerpo, y es por ello que mientras que a unos/as no les importa que su mamá o su papá les ponga a hacer sus necesidades en un parque delante de los ojos de decenas de personas desconocidas, otros sentirán vergüenza y tendrán derecho a solicitar un sitio algo más privado (aunque la mamá o papá de turno tenga que gastarse 1’5€ en un café o en un paquete de chicles), mientras que unos/as adorarán bañarse con su papá o con su mamá, otros/as preferirán hacerlo privadamente (incluso aprendiendo a bañarse solos más rápido).

 

– Algo que mantiene íntima relación con lo anterior es cómo se enseña al niño/a que la educación y el contacto carnal son piezas de un mismo elemento. Y es que algo tan arraigado en nuestra sociedad como los dos besos de saludo y de despedida no pueden escaparse a la lista de cosas que debe enseñársele a un/a niño/a. “Hay niños/as – comenta Vicki Bernadet- que van a visitar a su abuelo a una residencia y tienen que dar besos a todas las personas que hay en la sala. A personas que, por su aspecto, o por su deterioro, quizás ni siquiera nosotros se los daríamos” Sin embargo, ¿qué pensarían ustedes si les digo que una gran cantidad de abusos sexuales empiezan por los besos? Es necesario enseñar a un/a niño/a a tener respeto, pero debemos separar la educación del contacto carnal. Un/a niño/a, al igual que un adulto, puede querer o no querer dar besos. Sin embargo, al niño no se le enseña algún otro tipo de saludo (como dar la mano, como decir “buenos días señor”, etc). “Recuerdo que una vez me explicaron –nos cuenta Vicki Bernadet- el caso de una niña, hija de una conocida de una amiga mía. Un día paseaba con su madre y se encontraron a una señora, conocida de la madre. La señora le pidió a la niña que le diera dos besos, y la niña, que no quería, dijo que no le quedaban besos, que se le habían acabado”.

 

– Todos/as en la infancia tenemos el deseo de realizar solos/as la mayor cantidad posible de actividades o ejercicios. Necesitamos sentirnos autónomos/as, autosuficientes en muchos aspectos. Apenas al año de nacer necesitamos aprender a desplazarnos solos/as; con cinco años queremos atarnos el calzado como hace ya algún amiguito; con diez sentimos la necesidad de no ir acompañados/as al colegio con nuestros/as ascendientes, y así un largo etcétera. “Un/a niño/a autosuficiente es un niño más seguro de sí mismo, y la seguridad es una barrera más que puede ponerse frente a la posibilidad de que existan abusos.”, comenta Vicki Bernadet.

 

¿Qué hacer frente a un/a niño/a abusado/a?

Muchas veces los abusos no son detectados por una confesión del niño/a, sino que se llega a la conclusión de que éste/a está siendo sometido/a a abusos por su conducta, por el bajo rendimiento escolar, por informes psicológicos, etc.

 

Aun hace mucho más difícil que el/la niño/a se atreva a hablarlo el hecho de que el abusador sea mayoritariamente alguien de su más cercano entorno (en un 30% de ocasiones su propio padre). Los miedos corroen la mente del infante: la posibilidad de que sus progenitores se separen por su culpa; de que su mamá caiga en depresión, o de que metan a su papá en la cárcel (debemos tener en cuenta que el niño, casi siempre inconsciente de que los abusos sean algo “tan malo”, siguen queriendo a su padre, aun cuando éste es un abusador).

 

Pero otras veces (aunque no son la mayoría) un/a niño/a se acerca a una persona de confianza para contarle lo que está sucediendo. En ocasiones por propia iniciativa, y en otras como consecuencia de ciertas sospechas desde el entorno familiar y educativo. El/la niño/a puede sentir que no le gusta lo que le hace esa persona, que no quiere seguir con ello. Un/a niño/a, como un adulto, puede explotar, puede necesitar desahogarse. ¿Y qué es importante tener en cuenta cuando esto sucede?

– En primer lugar, NUNCA se prometerá al/la niño/a que no volverá a suceder, porque lo cierto es que hay muchas posibilidades de que eso no sea así y el/la niño/a podría sentirse traicionado/a. Se le prometerá que se hará lo posible para que todo cambie, pero se le hará comprender que aun tiene que aguantar un poco más.

– Es importante no mostrarse nervioso ante el/la niño/a. Él ha decidido contártelo a ti porque confía en ti, y tú debes responder a la confianza que él te otorga ofreciéndole serenidad, tranquilidad, seguridad. “Luego –dice Vicki Bernadet- ya llorarás por las esquinas, pero con el niño mantén las formas, un tono de voz tranquilo, porque es lo que él necesita”.

– Debemos demostrarle al/la niño/a que nos sentimos plenamente orgullosos/as de que “él o ella nos quiera tanto como para contarnos algo tan sumamente importante”. El /la niño/a debe sentir que no se ha equivocado al contártelo a ti, porque tú vas a ser la persona más adecuada para ayudarle.

– Es importante no hacer preguntas al niño/a sobre lo sucedido. Debemos dejar que él/ella nos cuente lo que quiera, hasta donde él/ella crea oportuno. Hay varias razones para pensar esto:

• La víctima nunca debe sentirse obligada, presionada a contar lo que no quiera contar.
• Se ha llegado a contar que una persona abusada ha tenido que repetir los hechos hasta 4 veces durante el proceso penal. Ello, como es obvio, constituye un elemento escabroso para una víctima que ha padecido abusos sexuales.
• El abuso sexual constituye un delito, y la justicia es muy sensible. Dicho de otra forma, el hecho de que se le hagan muchas preguntas a la víctima, y que ésta sea llevada a diversos profesionales independientes al proceso penal (no se equivoquen: es probable que los informes psicológicos realizados por psicólogos privados no constituyan material probatorio alguno) podría hacer pensar al juzgador que el/la niño/a ha caído en una inducción, lo cual, como es lógico, agravaría la posición de la víctima.

Llegados a este punto, y después de una charla que, no pareciéndolo, ya ha llegado a las dos horas, Vicki Bernadet acaba su taller informándonos de que no hay perfil de abusador en cuanto a personalidad. Lo único que las estadísticas muestran es que un 98% de abusos se producen por parte de hombres, frente a un 2%, que se producen por parte de mujeres (otro dato es que de las víctimas abusadas, sólo los hombres adoptan con el tiempo el papel de abusador, y no las mujeres).

 

He aquí nuevamente el problema de género: la mayor parte de presos son hombres; la mayor parte de toxicómanos son hombres; la mayor parte de accidentes laborales y de tráfico tienen como protagonistas a los hombres, etc. Y con todo esto, ¿Aun hay gente que sigue pensando que no nos hace falta cambiar? ¿Aun hay hombres que siguen pensando que todo esto es algo que no nos incumbe?

Al fin y al cabo, los abusos sexuales infantiles son una muestra más del daño que la masculinidad tradicional nos hace a todos/as.