Trobades estatal i nacional d’homes per la igualtat

cartell definitiu

Article d’opinió de Juanjo Compairé

Els propers dies 8 i 9 de novembre el Col·lectiu d’Homes igualitaris de Sant Boi (CHISB) i Homes Igualitaris convoquem una Trobada Estatal dels homes per la igualtat. Farem aquesta Trobada perquè ja fa dos anys que a Barcelona vam organitzar el Congrés Iberoamericà de Masculinitats i Equitat (CIME 2011, www.cime2011.org), amb presència d’homes de tota Amèrica Llatina i d’alguns països europeus. Dintre d’aquest esdeveniment, els grups d’homes per la igualtat de tot l’Estat espanyol ens vam reunir i vam debatre com podríem treballar plegats. En va sortir una “Agenda comuna dels homes per la igualtat” o “Declaració de Barcelona”, que era el primer document que escrivíem de manera conjunta. Aquest document va significar un pas endavant molt important per al nostre moviment. Consta d’una part declarativa, que marca els nostres punts de vista compartits; i una part programàtica, que també indica dues dates en què confluim (19 de març, dia del pare igualitari; 21 d’octubre, dia dels homes contra les violències masclistes).

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La igualdad de género reduce la violencia contra las mujeres

ARTÍCULO DE OPINIÓN

Autor: Paco Abril Homes Igualitaris-Ahige Catalunya

PacoAbril

La violencia de hombres contra mujeres es un problema internacional de salud pública y de derechos humanos. Un 35% de las mujeres del mundo entero han sido víctimas de violencia física y/o sexual, por parte de su pareja o de otros hombres que no son su pareja. Frecuentemente, la violencia de los hombres contra las mujeres comienza en la infancia y representa parte de la socialización masculina. Muchos muchachos son socializados a creer que las mujeres y niñas tienen obligaciones con ellos: cuidar de la casa, cuidar de los hijos/as, tener relaciones sexuales con ellos, aún cuando ellas no quieren. Así, Los hombres, sobre todo jóvenes, son más propensos a usar la violencia que cualquier otro grupo. La violencia de los hombres contra las mujeres se ejerce, principalmente, en el espacio privado y las relaciones de pareja. Su inicio tiene lugar, muchas veces, en las parejas más jóvenes.

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Homes Igualitaris: una diferencia que no es “esencia”

                       Uno de los debates de interés que se han abierto en el seno de Homes-Igualitaris es el de las relaciones con las mujeres  implicadas en la investigación, la vida asociativa, los talleres colectivos pedagógicos y preventivos, las  políticas  por la igualdad, la coeducación o la lucha contra la violencia de género.  Intercambio que ha tenido por núcleo duro su  hipotética participación e inclusión como miembros activos en la estructura de Homes Igualitaris.

                    En todas estas cuestiones se entremezclan variables intelectuales, políticas y estratégicas, percibiéndose  en medio de todo ello  dos corrientes de desigual fuerza e influencia. Por un lado, la que considera que, tanto desde un punto de vista académico y teórico, como político y estratégico, Homes Igualitaris, asociaciones de mujeres e investigadoras feministas  deben de ir de la mano. Incluso redefinir la identidad de Homes Igualitaris, cambiando su denominación y estatus y abrir la puerta a la plena integración de hombre y mujeres en un mismo espacio formal y organizativo. Por el otro, entre los que se incluye este servidor, estamos quienes apostamos por formulas alternativas que, sin renunciar a la colaboración y a las estrategias de coalición con las asociaciones de mujeres o tender puentes académico e intelectuales con las teóricas feministas en todos aquellos temas que no son comunes ( las políticas de igualdad, la lucha contra la violencia machista o el desgénero), defendemos la especificidad y singularidad de Homes Igualitaris y de las propias problemáticas políticas, intelectuales, teóricas y académicas que circunscriben la cuestión de las Nuevas Masculinidades.

                       Dejaré el farragoso debate teórico para una mejor ocasión, aunque aclare, a título de inciso, de que es necesario mantener la autonomía académica de la cuestión de las Nuevas Masculinidades. Esto tanto frente a los Gays and Lesbians Studies como a la teoría feminista y posfeminista adscrita a las corrientes queer. De la misma manera que la categoría “ género” debe ser leída y usada como paradigma analítico, no forzosamente frente a la óptica tradicionalmente brindada por los Genders Studies ( que reducen la cuestión del género a las mujeres) pero sí de forma alternativa y complementaria con ella. Como no los ha recordado Oscar Guasch, el género también es una cuestión que afecta a la perspectiva de los hombres. Las “comisiones de recerca” (ámbito en el que yo me inscribo) debería guiarse por dicho principio.  

                                

 

                                                          El otro ámbito, es decir, el de la identidad y estructura política y organizativa de Homes Igualitaris es el que desde luego más interés ha suscitado. Particularmente me mantengo en la misma línea argumentativa esgrimida respecto a las cuestiones académica e intelectuales. En efecto,  la singularidad y lo que en gran medida ha llamado la atención de la opinión pública ( sino de toda al menos de su corriente más ilustrada y políticamente avanzada) es el hecho de que naciese una “asociación de hombres” y animada por “hombres”, pero a partir de unas problemáticas, valores culturales y reivindicaciones que no figuraban en el imaginario colectivo como “propias” de “ los hombres”. Se ha tratado, en efecto, de una asociación que ha sabido romper moldes respecto a lo que ha sido el universo simbólico del asociacionismo masculino. Es evidente que hay asociaciones de empresarios y profesionales, de clubs deportivos, de coleccionistas de coches de lujo, de federaciones de Karate o de boxeo, de policías, de vigilantes de seguridad y “peñas” de lo más variopintas. Todas ellas movidas más o menos y con los debidos matices entre unas y otras, por valores adscritos de lejos o de cerca a las representaciones culturales de la masculinidad hegemónica : poder económico, competitividad, prestigio y estatuto social, fuerza física y virilidad. Lo insólito y evidentemente, lo novedoso, es que haya surgido una asociación de hombres comprometida en un tema en el que en principio los varones no se han sentido implicados a causa de una presunción social sobre superioridades, inferioridades y diferencias. Es decir la lucha por la igualdad de género.

El diferendo de Homes Igualitaris no es sólo frente a este tradicional asociacionismo masculino culturalmente “conservador”. También frente a otros movimientos, como por ejemplo el movimiento gay. Este último puso muy en cuestión las representaciones hegemónicas de la masculinidad, bien parodiándolas y haciendo burla de ellas, bien defendiendo directamente la cultura camp y las políticas de desgénero, sobre todo bajo la influencia de las comunidades y las teorías queer de los recientes años 90. Sin embargo,  es la primera vez que un movimiento constituido por miembros mayoritariamente  “heteros” o al menos desvinculados del movimiento LGTB, hace una apuesta clara y contundente a favor de la crítica y revisión cultural de la masculinidad hegemónica.

A ese respecto y casi concluyendo, mi oposición a la mixticidad de Homes-Igualitaris no es equivalente a la que pueda interponer  un club masculino de boxeo o un bar leather en los ambientes lúdicos gays. No son las presencias físicas, sino las especificidades discursivas las que cuentan. Los movimientos a favor del aborto se realizaron con el apoyo de muchos hombres “progresistas”, pero el debate sobre la maternidad o la anticoncepción ( que afectaban a  cuerpos, roles y sistemas simbólicos  muy concretos) lo fue entre mujeres. El ejemplo es extensivo a los propios hombres. El debate sobre la violencia, por poner como ejemplo el gran tema estrella,  afecta a hombres y mujeres, pero al ser una práctica mayoritariamente adscrita a los primeros y a toda una serie de valores culturales relacionados con la masculinidad hegemónica, no cabe duda que es también una problemática que debe ser debatida entre los propios varones. Aquí la cuestión no está en convencer a las mujeres de nuestra causa, ni  tampoco a otros grupos implicados en la lucha por los derechos civiles , sino en  convencer a otros hombres que se han desvinculado política y culturalmente de la lucha contra las discriminaciones.  Por lo tanto, no se trata de defender una “ esencia” varonil que prohibiría la entrada a las mujeres por ser sus cuerpos y psique diferentes, sino en seguir luchando por la diversidad y la “diferencia” entre los hombres. Más allá de los puentes tendidos con las asociaciones de mujeres, el reto sigue siendo el de la autoreflexión de los propios hombres y el de quebrantar en lo cultural una masculinidad hegemónica que está en el origen, no sólo de la violencia de los hombres contra las mujeres, sino de la violencia entre los propios hombres. 

Laurentino Vélez-Pelligrini             

Victor Seidler: Masculinidades globales, poder y sexualidades (UPF, 7-4-2011)

(Esta es la transcripción, realizada por nuestro compañero Juanjo Compairé, de la conferencia que ofreció Victor Seidler en la Universidad Pompeu Fabra el pasado mes de abril)

Es maravillosos estar aquí y me da algo de vergüenza no poder comunicarme ni en catalán ni en español. Sería maravilloso poder hablar en catalán, esfuerzo compartido con mi traductora, Caroline Wilson (que tampoco domina esta lengua lo suficiente como para poder hacer la traducción al catalán). Por lo tanto, para que esto funcione dependerá de la traducción. Si hay alguien que la encuentra difícil, que levante la mano y lo intentamos aclarar.

Por tanto, voy a empezar hablando lentamente, de manera que abramos algunas diferentes preguntas. Vamos a intentar desarrollar la ponencia, aunque es posible que no lleguemos a poderlo hacer, según como vayan las cosas. En otras ocasiones, podríais tener el texto para leer, pero es mejor en esta situación, que es más viva, se pueden abrir preguntas más en vivo. Quiero dar las gracias a Marina (Pizarro) por la introducción y a esta Universidad por haberme invitado.

Ya desde este momento, mi cabeza se está abriendo a nuevas ideas. Es una Universidad interdisciplinar, no construida alrededor de Departamentos compartimentalizados. Y la masculinidad en sí ya es una cuestión interdisciplinar: no es meramente una cuestión de la Sociología, o la Economía o la Filosofía, … Las cuestiones alrededor de las masculinidades dan forma a nuestra visión de la modernidad. La mirada que desarrollé para un texto que denominé “La sinrazón masculina” fue un momento particular en esta relación.

Imaginaos a vosotros mismos en vuestra relación homo o heterosexual y que alguien de vuestro alrededor se gira y os dice “Me niego a seguir hablando contigo si no te calmas. Estás comportándote como irracional y sin sentido, porque estás siendo emocional”. O sea, las emociones se contextualizaban como femeninas de alguna manera y se experimentaban como amenaza. Es decir que si los hombres se sentían vulnerables o emocionales, esto se experimentaba como amenaza a su masculinidad. De esta manera, si en las relaciones heterosexuales, las mujeres estaban “desafiando” a los hombres, los hombres buscarían el silencio. Y el proceso de sentirse silenciados es un ejercicio de poder. Así que, como ejercicio, vamos a probar algo. Con la persona a tu lado, sólo durante dos minutos, habla de tu experiencia de lo que es ser silenciado: “¿Cómo sé cuándo me han silenciado?” y “¿Cuál es este proceso? Por eso, como va a ser diferente, lo vamos a hacer de forma diferente.

(…) ¿De acuerdo? Dejemos flotar estas preguntas y vamos a pensar en el proceso de estar silenciado. Es fácil verlo como una característica, como una parte de una relación personal. Hace veinte años era fácil identificar y era muy probable que fuera el hombre quien suponía que él era el racional y podía usar esta racionalidad para silenciar emociones y sentimientos. Entonces, las emociones y los sentimientos fueron catalogadas como “femeninas” y como amenaza a la identidad masculina. O sea que el hombre o yo mismo me siento vulnerable, me es fácil desplazarme hacia la violencia o la rabia. La ira afirma mi masculinidad y da forma a esta particular relación de poder. ¿Qué legitima este silenciar a las mujeres? Ésta fue una cuestión central donde las feministas desafiaron a las mujeres a repensar su masculinidad heredada. Reconocimos que este silenciamiento no era solo un producto de una relación personal. Por eso, ¿quién tiene el derecho de hablar en qué espacios? Cuando hablamos en esta Universidad en Cataluña, sabemos algo en relación con el ser silenciados, porque en el régimen de Franco la posibilidad de hablar en catalán y las Universidades en Cataluña fueron atacadas. Así que la cuestión del silencio y la noción de que el ser silenciado es un signo de respeto y deferencia tiene una estructura profunda dentro de la España católica. Por eso, cuando pensamos en los procesos del silenciamiento debemos pensar en las historias recientes. Podemos elegir pensar que el franquismo esta pasado y que la influencia de la Iglesia es mucho menor, pero da forma, incluso en nuestra sociedad democrática, a la forma en que nos relacionamos con nosotros mismos, nuestros cuerpos. Nuestros cuerpos se identifican con la sexualidad y la sexualidad se identifica con los pecados de la carne. Pensamos que ya hemos roto con estas tradiciones y que vivimos en tiempos democráticos, pero incluso en una cultura secular, todo ello da forma a nuestras relaciones y nos dificulta comprender qué está pasando.

Así que pensando en el silencio estamos pensando en particulares historias culturales, en Cataluña y en España. Y tenemos que reconocer estas historias, especialmente en castellano, que han creado una voz singular, una fuente singular de verdad que ha servido para silenciar la diferencia. Esto tiene una historia particular en España a través de la Reconquista, que implica una noción de la Madre España como católica, como castellana, que tiene el derecho de hablar. Y esto refleja una masculinidad particular. Por eso, cuando pensamos en la masculinidad, ésta no es un tema nuevo, sino que empieza por transformar nuestro sentido de la Historia, la Filosofía y la Sociología, porque empezamos a pensar dónde reside esta noción de verdad y cómo se produjo esta noción. Así que se convirtió en una noción singular de la verdad y el pensar de forma diferente era visto como herejía. Y la herejía en España llevó a las llamas, a menudo de mujeres que se atrevían a pensar de forma diferente. Por eso, el género ha sido fundamental para entender la manera en que estas historias no están pasadas, superadas, como nos recuerda Walter Benjamin, que muere en el camino hacia Cataluña, escapando del poder nazi. Lo que Benjamin nos recuerda es que estas historias están aún presentes. Tienen una presencia fantasmal y no son reconocidas, pero tienen una realidad que denigramos o rechazamos.

Así que cuando pensamos en la Reconquista, que acaba el 1492, tenemos una singular cultura católica, dentro de la cual las experiencias  judías y musulmanas (que nos dan diferentes tradiciones éticas, diferentes maneras de estructurar el cuerpo, que enriquecerían una cultura española multicultural y que darían reconocimiento a las culturas vasca y catalana, cosa que necesitaría una comprensión diferente de la “política de la verdad”)  como esta política se vincula con particulares políticas de silenciamiento, estas tradiciones están volviendo a través de otros procesos.

Así, por ejemplo, ¿hasta qué punto reconocemos nuestras sexualidades como parte de quienes somos?, ¿hasta qué punto aprendimos como criaturas a pensar y experimentar nuestra sexualidad como algo animal que necesita ser controlado? Así que para volverse humano, eso significa controlar y hasta de alguna manera reprimir la sexualidad? Así, “¿cómo aprendimos en nuestra infancia a experimentar nuestra sexualidad? ¿Fue como animales? ¿asociada a tener una cierta ansiedad? ¿Nos volvemos humanos sólo si transcendemos esta sexualidad?” Así que vamos a hacer otro ejercicio rápido. Con tu compañera o compañero, piensa en tal experiencia, pero piénsalo en términos de tu propia generación. “¿En qué generación crecí? ¿Cómo conformó esto mi relación con el catolicismo y mi relación con mi cuerpo? Por favor.

(…)¿De acuerdo? ¿Más tiempo? Mantened vivas estas preguntas. Desafían que si rompo con algo intelectualmente –por ejemplo, mi formación católica- pueden tener un impacto de formas diferentes, difíciles de reconocer. Así que estas estructuras conforman las subjetividades. En la obra más tardía de Foucault –especialmente en su texto “Los usos del placer” y en el último texto, “el cuidado de sí mismo” -, Foucault reconoce los límites de su pensamiento anterior, sobre todo la relación entre poder y conocimiento, que conformaron su primer volumen de la “Historia de la sexualidad”. Incluso en Goldsmiths las alumnas, los alumnos tienden a centrarse en estos primeros textos. Se sorprenden cuando les digo que al mismo Foucault estos textos le llegaron a aburrir y no quería que se volvieran a publicar. Por eso llegó a pensar – y hay un ensayo interesante que se llama “tecnologías del ser”, en el que reconoce la relación entre conocimiento y poder- que hay ciertas formas del conocimiento que están conectadas  con las relaciones de poder.

Pero Foucault nunca supo cómo pensar la masculinidad o el género, cosa que podría haber construido un puente entre su primer trabajo sobre conocimiento y poder y su obra posterior sobre ética y subjetividad. Así que cuando pensamos en nuestra relación con  nuestros cuerpos y nuestro cuerpo es de alguna manera un enemigo (porque lo identificamos con la sexualidad y los pecados de la carne), nos centramos en nociones de control. Entonces los y las jóvenes, en un periodo postfeminista en el que la juventud tiende a asumir una cultura de igualdad de género, la noción de control de emociones y sentimientos es una característica de las identidades de género contemporáneas, tanto para las chicas como para los chicos jóvenes. Así  que de alguna manera en la Universidad el trabajo feminista se llega a pensar como la “palabra f”, que tiene que ver más con la generación de nuestras madres y sus luchas que con nosotros o nosotras. Yo no, pero mi hijo y mi hija y su generación que ha crecido en un crecido en un diferente mundo tecnológico, estas tecnologías han conformado diferentes formas de relaciones de género. Esto dificulta realizar la exploración que estoy sugiriendo, descubriendo las diferentes capas y niveles de experiencia, en los que aquellos pasados –la tradición católica, por ejemplo- aún dan forma a las maneras en las que experimentamos nuestros cuerpos y nuestras sexualidades.

Así pues, quizá pensamos que hablamos de nuestra sexualidad y las niñas y niños aprenden de ello en la escuela. Pero aprenden de ella como la reproducción, como una técnica. Así que saben acerca de ella, pero de una manera separada del placer, de una forma separada de la propia experiencia de sus propios cuerpos. De alguna manera se les convierte en ignorantes de su propia experiencia corporal, porque lo que conocemos como conocimiento y como tal pensamos que lo conocemos. En cambio, desde los años 70 una parte importante del trabajo feminista fue la crítica – y además una de las líneas de fuerza del feminismo de la diferencia sexual, como el trabajo de DUODA en Barcelona- y la exploración de las nociones de la diferencia sexual, con las que tenemos que comprometernos. Pero también tenemos que pensar que debido a la forma en que las personas aprenden de las cosas como conocimiento se hace difícil pensar sobre la relación que tenemos con diferentes partes de nuestros cuerpos.

Así que aquí hay un ejercicio diferente: “Extiende tu mano adelante”; “Señala dónde estás” [risas]. A pesar de la resistencia a seguir las instrucciones del profesor y de que muchos no están seguros de dónde están, muchos – a través de la gente, del género- están apuntando aquí, a la cabeza. Por tanto, la noción tradicional de la modernidad, de la tradición cartesiana occidental, es señalar aquí [la cabeza]. Es señalar a la mente, el cerebro como de alguna manera la fuente de la identidad. Es interesante en esta sala, en este grupo,  en esta cultura postfeminista, muchas mujeres, cada vez más mujeres están aprendiendo a apuntarse aquí [la cabeza]. Esto sería un experimento muy interesante pensar sobre el status del postfeminismo. Esto significa, en términos de la tradición filosófica de Occidente, tanto en Descartes como en Kant, tal como escribí en un texto temprano que aún no está traducido al catalán [risas], que se llamó “Kant, respeto, industria”, de las conexiones entre Filosofía y Teoría Social. La manera en la que nos apuntamos aquí [a la cabeza] conforma una determinada forma de masculinidad dominante. Significa que el mensaje va desde la mente hacia el cuerpo. En términos de Kant, “tengo una relación interna con mi mente y una relación externa con mi cuerpo”.

Por consiguiente, el cuerpo se convierte en objeto del conocimiento médico. Es el o la médica quien ve el cuerpo como el objeto del conocimiento médico. Mi experiencia, mi conocimiento de mi cuerpo, pues, o mi falta de ellas se vuelven subjetivos, personales, anecdóticos y de alguna  manera irreales.

En este momento, el trabajo feminista retó la visión de la modernidad ilustrada. Por eso, el feminismo sigue siendo hoy día un  movimiento revolucionario. Y el análisis de la masculinidad también se vehicula a través de la comprensión de la diferencia sexual. Así, fue el movimiento feminista y el movimiento de salud de las mujeres los que dieron forma a la idea de “mi cuerpo, yo misma”, “mi sentido de identidad está vinculado, envuelto con mi cuerpo”, de maneras difíciles de entender. El cuerpo, pues, -o mi falta de relación con él- que se invisibilizaba. El trabajo feminista desafió, por tanto, una noción cristiana dominante, que tendía a considerar al cuerpo como animal y a ver como únicamente humano lo transcendente. Así que cuando señalamos aquí transcendemos, porque hay una cartografía del cuerpo. Un mapa. Y el mapa significa que aprendemos a vivir en la mente como un ser espiritual y evacuamos allá abajo lo que identificamos como sexualidad. Así pues, la gente joven puede aprender en la escuela sobre sexualidad pero no sobre placer. No aprenderán, pues, sobre los placeres de la masturbación. Porque la masturbación aún produce ceguera [risas] y, aunque nos riamos, la ceguera, en la tradición cristiana, era denigrada, era considerada como la incapacidad para ver la verdad. Así, las tradiciones judías –muy fuertes en Girona y en Barcelona, donde hay una auténtica historia multicultural – y la sinagoga eran representadas en la iconografía cristiana  como “mujer”, como “ciega”, porque los judíos no podían ver la verdad. Había una verdad única, la de la Revelación cristiana y los judíos era tanto ciegos como silenciados y luego expulsados.

¿Cómo aprendemos la expulsión? La política de la expulsión, en la que las personas diferentes son expulsadas, no puede ser parte de una noción multicultural de una España nueva que es multinacional. Porque aquí existe una tradición muy fuerte de exclusión.

En términos de una cultura occidental es Freud quien toma de las fuentes judías para desafiar la idea de que la sexualidad es animal. Así que se convierte en una percepción fundamental de la intervención psicoanalítica y psicoterapéutica el reconocimiento de la complejidad de las relaciones entre nuestros cuerpos y nuestras sexualidades.

Es fantástico que tengamos aquí tantos representantes de grupos de mujeres como de grupos e hombres en este encuentro. Reconozcamos que este es un  proceso que tarda tiempo el proceso por el que las personas reconozcan el impacto de sus masculinidades. Y las masculinidades vinculadas con nociones de superioridad, tan difíciles de desmontar, son formadas de forma generacional, a través de tecnologías diferentes. Estas tecnologías tienden a animar la accesibilidad al conocimiento, que hace al conocimiento accesible a través del planeta y hace difícil que las personas reconozcan su propia experiencia corporal.

Si pensamos sobre el placer y la política del placer, este placer se mueve a través de cuerpos y mentes. Como en nuestras vidas hacemos transiciones, necesitamos pensar en las maneras en las que cambiamos. A menudo las mujeres tienen una comprensión diferente de cómo sus transiciones están vinculadas con sus cuerpos, porque los cambios físicos son parte de sus transformaciones. Así que a veces en las culturas se reconoce la llegada de la primera menstruación, como marcando una cierta transición. Pero eso quizá no está vinculado al cuerpo como fuente de placer [risas, porque la traductora Caroline tose y dice “mi tos”]. Mientras que para los hombres la transición entre la adolescencia y la adultez, a menudo es difícil entender estas transiciones. Los hombres tienen en general menos sentido de los cambios de sus cuerpos. Me acuerdo de mi hijo, de su primer “sueño húmedo” y de su sentimiento de miedo de su cuerpo fuera de control. Por tanto, pensé en la importancia de hablarle en ese momento (él estaba molesto, se sentía mal). Pero me preguntaba si tenía que encontrar otra manera de hablar con él, antes, de esta transición.

Se vuelve, pues, importante entender transiciones diferentes. Así, estoy pensando en mi propia transición hacia la jubilación. No me gusta la palabra “retire” (jubilación), pero se trata de lo que quieres hacer en la próxima etapa de tu vida. Es importante, pues, entender para dar forma a diferentes modelos de masculinidad, de sexualidades alternativas, tanto heterosexuales como homosexuales y abrir canales de diálogo. Este diálogo está a menudo cerrado en la obra de Connell que relaciona la noción de masculinidad hegemónica con las relaciones de poder. Así que se trata de una teorización de la masculinidad que se ha hecho casi universal. Ha sido muy llamativo dentro de las Universidades, porque no ha abierto un espacio en el que los hombres puedan explorar sus propias masculinidades. Ha sido para que los hombres reconocieran la diversidad de las masculinidades. Ha sido absolutamente fundamental, pero ha solido hacer una distinción entre política y terapia, desdeñando lo terapéutico y las prácticas, tanto en Gran Bretaña como en los Estados Unidos, España y otros países europeos, donde las terapias han seguido siendo importantes para los hombres.

Por ello, el movimiento de “Achilles Heel” (talón de Aquiles) significó una manera de ver las conexiones entre lo terapéutico y lo político. Ahora este trabajo está disponible como “e-books”. Traigo publicidad para quien quiera explorar algunas de estas cuestiones. Tengo que parar y abrir las preguntas.

Gracias, Caroline por tu trabajo y tu esfuerzo.

Taller a Santa Coloma de Cervelló

Dimecres dia 9 de març en Juanjo Compairé i en Jorge López van participar en un taller que portava per títol “Què guanyem amb la igualtat?” i que va tenir lloc a l’Ajuntament de Santa Coloma de Cervelló.

La participació va ser d’unes quinze persones (més dones que homes), però l’ambient va ser animat, i aquelles i aquells que es van apropar no ho feren només per escoltar (i així en agrada: que parlin!)

El taller va consistir en fer dividir-nos primerament en un grup de dones i un grup d’homes, i reflexionar sobre tres preguntes en concret:

–          En què notem les desigualtats a la nostra vida quotidiana?

–          Què haurien de fer els homes per solucionar aquestes desigualtats?

–          Què guanyarien els homes si ho fessin?

Després, un cop els grups ja havien fet les seves reflexions, es posaven les respostes en comú en un espai conjunt de dones i d’homes.

El resultat va estar el següent:

1.      En què notem les desigualtats a la nostra vida quotidiana?

En aquest apartat els homes van parlar, per exemple, sobre la publicitat, els mitjans de comunicació, etc, i els estereotips que aquests imposen. Una altra cosa que van apuntar és que aquesta desigualtat es nota a l’educació (per exemple, són les mares les qui acompanyen els nens a l’escola, les qui els ajuden a fer els deures, les qui es reuneixen amb el professorat, i majoritàriament –sobretot a preescolar i a primària- les que s’encarreguen de l’ensenyança de les/els infants).

Respecte al jovent, els homes cregueren que encara existeix, i de forma molt arrelada, la posició de l’home com el mascle protector.

Els homes també van apuntar que les desigualtats es veuen en la crisi d’una manera particular, i feien referència al fet que aquells homes que es queden sense treball comencen a fer coses de la llar.

Per altra banda, davant aquesta pregunta les dones van parlar, per exemple, del següent:

–           L’home no sap demostrar afecte, no se’ls hi ha ensenyat.

–          A més, l’home no es pot sentir apartat si no fa res. Ha de portar sempre la veu cantant.

–          Sembla que l’home sigui una persona acostumada a que el cuidin, i que la seva dona sigui una prolongació de la figura materna en alguns punts de la vida quotidiana.

–          El tòpic que diu que els homes no poden fer dues coses a l’hora, en l’àmbit de la llar i de la família sol ser veritat (és quelcom educacional, social. No saben perquè no se’ls prepara per això).

–          La gestió del temps és diferent en l’home i en la dona: la majoria de dones han de treballar i mantenir la llar; els homes no accepten allò domèstic.

–          La immigració afecta en termes de desigualtat, però la desigualtat no prové de la immigració (en aquest punt alguns homes defensaven que la immigració provocava que la desigualtat s’accentués).

 

 2.      Què haurien de fer els homes per solucionar aquestes desigualtats?

 En aquest punt les dones van fer referència sobretot a que els homes, per tal de començar a solucionar aquest problema, haurien de començar a entrar en el món privat, a veure el treball familiar com quelcom natural, a assumir responsabilitats privades. Aquí va sorgir una frase molt adequada, i és que el món familiar i el social no estan separats, i es poden conèixer tots dos sense que un solapi l’altre.

Aquesta reflexió, per suposat, també fa referència segons les dones a la cura dels fills, dels avis, i dels familiars malalts o incapaços.

 

Els homes, respecte a aquesta pregunta, van arribar a les següents conclusions:

–          El treball de la llar s’hauria de repartir entre totes les persones.

–          L’educació hauria de ser diferent de cara al futur. Els nens i nois també necessiten que els ensenyin a expressar els seus sentiments.

–          Els homes haurien de cercar nous models de masculinitat menys danyoses.

–          El model de publicitat hauria de fer un canvi. Els mitjans de comunicació posen molt difícil que les diferències entre un nen i una nena no arribin a esedevenir desigualtats.

 

 3.      Què guanyen els homes amb la igualtat?

 Les  dones pensen que guanyaríem felicitat, capacitat de convivència, capacitat d’expressió de sentiments i benestar entre d’altres coses.

 Per altra banda, els homes pensen que guanyarien quelcom tan important com que finalment els i les infants visquessin i desenvolupessin les seves capacitats veient normal la igualtat entre persones. També, pensen, els homes aprendrien a valorar a les altres persones (valorar, per exemple, el treball de les dones a la llar), i hi hauria un enriquiment en la relació amb els fills/filles. No només això, sinó que l’home aprendria, com també digueren les dones, a expressar els seus sentiments, o per exemple, a gaudir d’una sexualitat més plena sense la tensió que ha comportat històricament aparentar una virilitat per sobre de les seves possibilitats.

 

En definitiva, i per concloure, el que va quedar clar amb aquest taller (igual que succeeix amb tots els que Homes Igualitaris porta a terme) és que un pas de l’home cap a la igualtat no és un pas de solidaritat amb les dones, sinó que constitueix un gran avenç del qual totes les persones (homes i dones) poden treure un profit sà. La igualtat no només és cosa de dones, i el fet que l’home s’impliqui en la construcció del camí igualitari no porta més que una probabilitat més elevada de canvi pel futur.

No sólo por la solidaridad con las mujeres

Hola a tod@s,
 
Una información que nos llega de Italia. Hoy hay manifestaciones por la dignidad de las mujeres y también por la dignidad de los hombres en este contexto de berlusconismo, con todo lo que significa: hay una reflexión muy clara sobre la relación desnuda que el capo Silvio quiere mantener entre ·”sexo, poder y dinero”. Ved la información que una organización hermana italiana, “Maschile plurale” publica en su página web:
 
 
Y uno de sus hombres más destacados, Stefano Ciccone, hablando en la casa de las mujeres de Roma sobre este tema. Lo podéis ver aquí:
 
 
Allá mismo podréis ver las reflexiones de sus compañeras feministas romanas.
Otra intervención de Stefano:
 
 
Aunque está todo en italiano, es fácil de entender, con un poco de atención. Vale la pena. Y vale la pena leer los documentos de este movimiento italiano, que se plantea una reflexión en paralelo a la de sus compañeras.
 
Os recomiendo el libro de Ciccone, “Essere maschi. Tra potere e libertà” (Rosenberg & Sellier, Torino, 2010).
 
Como veis, no todo en Italia está dominado por el capo. Hay resistencia, protesta, alternativa. Y un fuerte movimiento de hombres, Y hay una asociación de grupos o círculos de hombres, cerchio degli uomini
 

 

En fin, algo para mirar, leer e informarse en este domingo invernal. Y muy interesante.
 
Un saludo a tod@s.
 
Juanjo Compairé

Campaña de AHIGE: “Nos debe dos semanas… y muchas más”

(Únete a la campaña firmando en ( http://www.ahige.org/firmas/2semanas.html )

En octubre de 2009 el Congreso de los Diputados aprobó la ampliación de trece días a cuatro semanas del permiso de paternidad, estableciendo el 1 de enero de este año como fecha para su entrada en vigor. Sin embargo, el gobierno decidió el pasado mes de septiembre no incluir esta medida en los Presupuestos Generales del Estado.

Esta nueva campaña de AHIGE (Asociación de Hombres por la Igualdad de Género), exige al gobierno retomar la ampliación del permiso de paternidad a cuatro semanas, prevista para 2011 y eliminada a última hora de los Presupuestos Generales del Estado, y que no sufra nuevos retrasos y se lleve a efecto de forma inmediata.

“El coste de la ampliación del permiso de paternidad a un mes es ridículo comparado con los beneficios que aportaría la medida”

La campaña ‘Nos debe dos semanas… y muchas más’ busca generar conciencia, especialmente entre la población masculina, de la importancia de los permisos de paternidad y de la necesidad de que los hombres se posicionen y soliciten medidas de igualdad, a la vez que intenta crear la presión ciudadana necesaria que asegure que la ampliación del permiso de paternidad a cuatro semanas se aplique de manera inmediata, en el camino hacia la equiparación de tiempos de permiso de paternidad y maternidad.

Para ello, se han diseñado unas postales para que padres y madres la firmen y envíen al Presidente del Gobierno con el siguiente texto:

Sr. Presidente del Gobierno:

He sido padre/madre durante el año 2011. En mi familia, a causa de su injusta medida de retrasar la ampliación del permiso de paternidad, hemos perdido la posibilidad de compartir ese tiempo.

Nos debe usted dos semanas de tiempo en común, de cuidarnos, de corresponsabilidad, de establecer vínculos duraderos, de aprendizaje y de práctica de la igualdad. ¿Cuánto vale eso, Sr. Presidente? Ese tiempo en común es una inversión de futuro en igualdad y bienestar.

Con respeto, pero en total desacuerdo con su medida retrógrada y machista, le solicito que, a la mayor urgencia, reponga el permiso de paternidad de 4 semanas y establezca un calendario – no revisable- para llegar lo antes posible a la plena igualdad en los permisos.

También se ha puesto en marcha una página web donde todas las personas que lo deseen pueden apoyar esta iniciativa firmando de manera digital ( http://www.ahige.org/firmas/2semanas.html ).

La campaña continuará a lo largo de todo 2011.

 

AHIGE

Homes Igualitaris i la Mediterrània

 

El proppassat dia 15 de desembre la televisió del Líban em va gravar una entrevista al local d’Homes Igualitaris. Es tractava d’una part d’un documental sobre les accions que es fan al voltant del Mediterrani contra les violències masclistes. Les periodistes faran entrevistes a diverses associacions de tota la conca mediterrània.

Veiem amb gran satisfacció que a l’altra banda del “Mare nostrum”, en un país pluralista en qüestions de cultura i religió com és el Líban, també es preocupen per aquesta xacra social i s’interessen pel que fem aquí en aquesta qüestió. I que també s’interessen per les accions que duen a cap les associacions d’homes com ara la nostra.

Per casualitats de la vida, un parell de dies després, també em van cridar de la Ràdio Palestina de Barcelona, situada al barri de Gràcia dintre del casal de Palestina. Em van demanar que fes una crida als homes palestins de la nostra ciutat. Jo no sóc qui per donar lliçons a ningú, ni tampoc la nostra associació ho pretén. Simplement convidem als homes d’aquesta comunitat que s’acostin a nosaltres, que compartim plegats la reflexió sobre com es pot ser home i, a més, ser home d’un poble massacrat com és el palestí, de forma igualitària. Admiro la tenacitat palestina en la defensa de la seva Pàtria, tot i els errors comesos. Admiro la valentia de les dones palestines que – de vegades de la mà d’algunes dones israelianes, les “dones de negre”- fan causa comuna per la pau i contra la violència. Els homes de tot arreu podem aprendre’n. Tan de bo bastim un món on els conflictes –tant els personals com entre els pobles- es puguin solucionar de forma pacífica. No és fàcil, però és l’única via.

Tan de bo també que a la nostra associació, a més dels socis que ja tenim procedents d’Amèrica Llatina, s’hi acostin també d’altres provinents de països mediterranis i asiàtics. Seria fantàstic reflectir dintre de l’associació la varietat que hi ha a la nostra societat. Varietat de classes, varietat d’orígens geogràfics i de cultures. Amics, teniu oberta la nostra porta!

 

Juanjo Compairé

¿Cómo saber si una película es o no básicamente machista?

Este singular vídeo nos muestra una especie de test para averiguar si la película que podemos estar viendo una noche cualquiera, o después de comer, o en el horario golfo de un cine, se ha realizado según la estructura masculinista hegemónica. El test es muy fácil: solamente hace falta responder a tres preguntas:

1) ¿Hay, como mínimo, dos mujeres con nombre propio en la película?

2) ¿Hablan las mujeres entre ellas?

3) ¿Hablan por norma general sobre cuestiones no relacionadas con un hombre?

Seguro que en un principio pensarás: “Hay muchísimas películas donde sí se dan estas cuestiones”, pero cuando te pares a poner ejemplos, no encontrarás tantos, o al menos, no encontrarás tantos como puedes encontrar del lado contrario. Este vídeo te muestra un pequeño ejemplo de películas que suspenden este test.

Voltant per Catalunya (activitats de la setmana del dia 25 de novembre)

Aquesta setmana ha estat la setmana del 25 de novembre, dia internacional contra la violència vers les dones.

Ens conviden de molts llocs per anar a fer xerrades. Sempre són dones que ens criden. El dia que des d’un Ajuntament, des d’una associació qualsevol hi hagi homes que ens cridin per anar a fer una activitat, les coses hauran començat a canviar. Ara per ara, és diferent. Ara bé, em dóna el privilegi de conèixer dones estupendes i, de pas, alguns homes també. I de conèixer el país, un país diferent del que surt a les guies turístiques. Un país no pas fet de monuments, sinó de xarxes de relacions. I en aquest sentit, les dones ens porten molt d’avantatge als homes.

Dilluns. Som al Prat. Tinc tertúlia a Ràdio El Prat. M’agrada perquè puc anar-hi en tren, tot mirant el paisatge i badant una mica. Un cop a l’estació, demano a la gent i m’indiquen ràpidament on és la Ràdio. El poble és petit i ràpidament endevino la Casa de la Vila, a tocar de l’estació; al costat hi ha una enorme església moderna que no sé si es deu omplir els diumenges i un petit mercat on anirem a fer el vermut en acabar la tertúlia.
Se’m deu notar la cara de “camaco”, de barceloní despistat per aquestes contrades, perquè la Carme, la tècnica del programa municipal de dones, em reconeix de seguida i em fa aturar quan estic a punt de passar de llarg de la Ràdio. Ai, aquests de la capital! Saludo les contertulianes: totes dones, excepte el presentador del programa: una representant de l’Institut Català de les Dones, Rosa, que porta el programa d’atenció a les dones del poble i la Bàrbara Biglia. La tertúlia va bé. M’assabento que a un poble com aquell hi ha més de 44 dones que enguany han denunciat maltracte i han estat ateses pels serveis socials municipals. Déu n’hi do! Quina feina callada la d’aquestes dones que acompanyen altres dones en aquests tràngols tan difícils! M’alegra sentir que l’Institut Català de les Dones considera fonamental treballar amb els homes.
En acabar, anem a fer un vermut al petit Mercat. Voltades per les olors de les parades, xerro amb la Rosa, que m’explica algunes històries esgarrifoses de les dones que ella atén. De com un home arribava a controlar-li fins al darrer cèntim a la seva dona, arribant a l’extrem que aquesta li havia de demanar 50 cèntims per la maquineta del cafè. I les històries de sevícies sexuals… En fi, la gent passa, coneixen la Rosa i ella els saluda. Commogut pel que m’acaba d’explicar, no puc evitar de pensar que potser algun d’aquests homes que corren pel mercat es comporta així a casa. Però no – em responc – mireu-los, ells fan la compra, ells comparteixen les feines! Em quedo, però, amb el dubte.

Dimarts. Torno a agafar el tren fins a Reus. La Marta m’espera a l’estació. Ella també porta el programa de dones de la ciutat. La tarda és glaçada, però som en aquella hora del capvespre que els anglesos anomenen “entre dos llums”, en què la claror del dia no ha marxat i s’han encès les primeres llums artificials. La tarda és tan diàfana que seria un dia per fer fotos si no tingués altra cosa a fer. Prenem un te al costat de la sala de conferències, que és una prolongació de l’Església. La Marta em demana pel que fem a l’associació i jo li contesto com puc.

La sala s’omple mica en mica, imponent. Correm una cortina com es feia abans al cinema i apareix una pantalla, on es projectarà el meu PowerPoint. Saludo la gent que va venint, gairebé tot dones, a més de la Regidora de participació i ciutadania, que em presentarà i estarà amb mi a la taula. Observo que l’Ajuntament té clara la idea de transversalitat de gènere, perquè entre les persones municipals hi ha alguns càrrecs electes i personal tècnic de diverses àrees.

Entre el públic hi ha una dona ja gran, que se’m presenta com a representant de “avis per la custòdia compartida”. Li adverteixo que avui el tema va de violència masclista, però ella, tan si vull com si no, m’explica el seu problema: té un fill condemnat per maltractador i privat de veure les seves filles. Ella assegura que es tracta d’una falsa denúncia, que els homes com el seu fill estan discriminats per una llei injusta. Li dic que si està segura que la denúncia és falsa, això és un delicte que cal denunciar. Però ella insisteix. Un petit moment que ella em deixa, li explico la postura de la nostra associació sobre la custòdia compartida. Fa de mal veure dones que mantenen aquestes postures neomasclistes. Però, d’altra banda, em dic, quina mare voldria reconèixer que el seu fill maltracta?; quina mare li deixaria de fer confiança?

La xerrada meva va segons el previst. Potser he anat massa de pressa. Tinc ganes d’arribar al col•loqui posterior. M’aixeco de la taula, que em separava una mica del meu auditori i m’hi assec. L’àvia per la custòdia compartida intervé una mica, desqualificant el que jo he explicat, però la gent la coneix i no li fa massa cas. Finalment em quedo amb un parell de nois que tenen interès en col•laborar amb nosaltres: un, l’Alberto, que ja havia vingut a la roda d’homes de Tarragona del 21 d’octubre; l’altre, Paco, em dóna la seva adreça-e i quedem per després del pont. No és el primer cop que, quan he plantejat el tema en un lloc, sorgeixen alguns homes interessats en formar un grup a la localitat. En acabar, una dona en diu a cau d’orella. “Us adoneu que sou uns trencadors?”

Dimecres. En cotxe a Barberà del Vallès. Un grup de dones, dones.com, ens han convidat. Són dones de totes les edats i de tots els sectors socials; són una cinquantena i n’hi ha que parlen millor català i n’hi ha que els costa. Estan en contacte amb la Plataforma contra les violències de gènere i amb molts altres moviments feministes. Em diuen que han cridat els homes del seu entorn, però de fet no en ve cap. Apartem la taula, fem una rotllana i xerrem de com es veuen elles i els homes del seu voltant. Deixo de banda el meu PowerPoint i responc com puc les seves qüestions. Una pregunta queda, però, en l’aire: “on són els homes?” Alguns indicis: em diuen que al poble predomina un tipus d’home molt tradicional i m’expliquen que fins i tot homes professionals fan comentaris misògins. No sé si serà veritat, perquè no n’ha vingut cap.

Ens allarguem més del compte, unes dues hores. Hi ha molta calidesa en aquestes dones. N’hi ha una que abraça tothom i també a mi em fa una abraçada molt llarga donant-me les gràcies. Em comenta que el seu marit mai l’abraça i que el més que ell fa és parar la galta quan ella li fa un petó. No, si no sabem els homes el que ens perdem!

Dijous. Dia contra la violència masclista. Ens han convidat de Torrelles de Llobregat i commemorarem amb la gent del poble la diada. Anem Jorge i jo en cotxe. És negra nit i pels revolts que porten al poble ja circula poca gent. Però quan aparquem i anem al centre, la gent ens saluda. Allà es veu que tothom es coneix i es saluda. Són avantatges de poble; o potser desavantatges?
El poble està presidit per la torre de l’església il•luminada i, al seu voltant, l’ajuntament no gaire il•luminat. Serà davant de la casa de la Vila on farem l’encesa d’espelmes en commemoració de les dones assassinades. Allà trobem l’Ofèlia i altres dones que ho estan preparant tot, música inclosa. Amb un cert retard sobre l’horari previst (això és un poble, ens diuen) va venint gent. Molta gent per a un poble no massa gran. Comenten que hi ha una moguda de dones molt maca: n’hi ha més de 300 associades, més que els homes associats en grups igualitaris a tota Espanya! Sense comentaris.
La cerimònia és molt senzilla però emotiva: lectura de manifest, lectura de poemes, encesa d’espelmes, rotllana de mans i minut de silenci. Ens crida l’atenció que hi ha relativament bastants homes. Entre la gent assistent, els amics Vanessa i Àlex, de Sakura Onna.
Ens traslladem a la Biblioteca. Som més de cent persones i manca espai. I això que són quarts de deu de la nit! Ens presentem i proposem el debat que farem: “què guanyen els homes amb la igualtat?”. Formem un grup d’homes i –és clar- un grup més nombrós de dones. Debatem per separat i després fem la posada en comú. Observo que els homes presents en general han fet ja una reflexió sobre la masculinitat, perquè reconeixen (excepte un parell de nois, cosa curiosa) la desigualtat que pateixen les dones, parlen de fer un treball personal… I algú es vol posar en contacte amb nosaltres. Realment, com deia una dona després, Torrelles és un poble molt modern!

 

A la posada en comú hi ha bastants coincidències entre el que ha sorgit dels dos grups. I el debat, amb tanta gent, flueix prou bé. Quedem per continuar-lo en una altra ocasió perquè ja s’han fet gaire bé les 11 de la nit. Quan tornem a Barcelona, gairebé la mitjanit del 25 de novembre, ens sentim cansats, però satisfets. Mica en mica, el missatge igualitari va calant, però fins ara són les dones principalment qui el reben. Queda en peu la pregunta: com arribem a la resta d’homes? Realment estem assistint a l’aflorament d’un moviment o encara ens queda molt camí per fer?

Juanjo Compairé