Trobades estatal i nacional d’homes per la igualtat

cartell definitiu

Article d’opinió de Juanjo Compairé

Els propers dies 8 i 9 de novembre el Col·lectiu d’Homes igualitaris de Sant Boi (CHISB) i Homes Igualitaris convoquem una Trobada Estatal dels homes per la igualtat. Farem aquesta Trobada perquè ja fa dos anys que a Barcelona vam organitzar el Congrés Iberoamericà de Masculinitats i Equitat (CIME 2011, www.cime2011.org), amb presència d’homes de tota Amèrica Llatina i d’alguns països europeus. Dintre d’aquest esdeveniment, els grups d’homes per la igualtat de tot l’Estat espanyol ens vam reunir i vam debatre com podríem treballar plegats. En va sortir una “Agenda comuna dels homes per la igualtat” o “Declaració de Barcelona”, que era el primer document que escrivíem de manera conjunta. Aquest document va significar un pas endavant molt important per al nostre moviment. Consta d’una part declarativa, que marca els nostres punts de vista compartits; i una part programàtica, que també indica dues dates en què confluim (19 de març, dia del pare igualitari; 21 d’octubre, dia dels homes contra les violències masclistes).

Continua la lectura de “Trobades estatal i nacional d’homes per la igualtat”

Convoquen els homes a visibilitzar el seu rebuig a la violència masclista el proper 19 d’octubre a Barcelona

L’entitat Homes Igualitaris convoquen els homes a visibilitzar el seu rebuig a la violència masclista

cartell

El proper dissabte, 19 d’octubre, l’entitat Homes Igualitaris ha convocat per seté any consecutiu una roda d’homes contra la violència masclista a Barcelona. L’acte tindrá lloc a la Plaça Sant Jaume de la capital catalana a les 19.30 un espai “on molts manifestarem el nostre rebuig a la violència masclista i cridarem a sumar-nos a les manifestacions del 25 de novembre en el dia internacional contra la violència de gènere”, afirma Paco Abril, president de l’associació. Sumar als homes al rebuig de la violència masclista i a les concentracions del 25 de novembre són els dos objectius d’aquestes mobilitzacions. Aquest any s’ha realitzat prèviament una campanya de recollida a través de Facebook de fotografies d’homes contra la violència masclista.

Continua la lectura de “Convoquen els homes a visibilitzar el seu rebuig a la violència masclista el proper 19 d’octubre a Barcelona”

Victor Seidler: Masculinidades globales, poder y sexualidades (UPF, 7-4-2011)

(Esta es la transcripción, realizada por nuestro compañero Juanjo Compairé, de la conferencia que ofreció Victor Seidler en la Universidad Pompeu Fabra el pasado mes de abril)

Es maravillosos estar aquí y me da algo de vergüenza no poder comunicarme ni en catalán ni en español. Sería maravilloso poder hablar en catalán, esfuerzo compartido con mi traductora, Caroline Wilson (que tampoco domina esta lengua lo suficiente como para poder hacer la traducción al catalán). Por lo tanto, para que esto funcione dependerá de la traducción. Si hay alguien que la encuentra difícil, que levante la mano y lo intentamos aclarar.

Por tanto, voy a empezar hablando lentamente, de manera que abramos algunas diferentes preguntas. Vamos a intentar desarrollar la ponencia, aunque es posible que no lleguemos a poderlo hacer, según como vayan las cosas. En otras ocasiones, podríais tener el texto para leer, pero es mejor en esta situación, que es más viva, se pueden abrir preguntas más en vivo. Quiero dar las gracias a Marina (Pizarro) por la introducción y a esta Universidad por haberme invitado.

Ya desde este momento, mi cabeza se está abriendo a nuevas ideas. Es una Universidad interdisciplinar, no construida alrededor de Departamentos compartimentalizados. Y la masculinidad en sí ya es una cuestión interdisciplinar: no es meramente una cuestión de la Sociología, o la Economía o la Filosofía, … Las cuestiones alrededor de las masculinidades dan forma a nuestra visión de la modernidad. La mirada que desarrollé para un texto que denominé “La sinrazón masculina” fue un momento particular en esta relación.

Imaginaos a vosotros mismos en vuestra relación homo o heterosexual y que alguien de vuestro alrededor se gira y os dice “Me niego a seguir hablando contigo si no te calmas. Estás comportándote como irracional y sin sentido, porque estás siendo emocional”. O sea, las emociones se contextualizaban como femeninas de alguna manera y se experimentaban como amenaza. Es decir que si los hombres se sentían vulnerables o emocionales, esto se experimentaba como amenaza a su masculinidad. De esta manera, si en las relaciones heterosexuales, las mujeres estaban “desafiando” a los hombres, los hombres buscarían el silencio. Y el proceso de sentirse silenciados es un ejercicio de poder. Así que, como ejercicio, vamos a probar algo. Con la persona a tu lado, sólo durante dos minutos, habla de tu experiencia de lo que es ser silenciado: “¿Cómo sé cuándo me han silenciado?” y “¿Cuál es este proceso? Por eso, como va a ser diferente, lo vamos a hacer de forma diferente.

(…) ¿De acuerdo? Dejemos flotar estas preguntas y vamos a pensar en el proceso de estar silenciado. Es fácil verlo como una característica, como una parte de una relación personal. Hace veinte años era fácil identificar y era muy probable que fuera el hombre quien suponía que él era el racional y podía usar esta racionalidad para silenciar emociones y sentimientos. Entonces, las emociones y los sentimientos fueron catalogadas como “femeninas” y como amenaza a la identidad masculina. O sea que el hombre o yo mismo me siento vulnerable, me es fácil desplazarme hacia la violencia o la rabia. La ira afirma mi masculinidad y da forma a esta particular relación de poder. ¿Qué legitima este silenciar a las mujeres? Ésta fue una cuestión central donde las feministas desafiaron a las mujeres a repensar su masculinidad heredada. Reconocimos que este silenciamiento no era solo un producto de una relación personal. Por eso, ¿quién tiene el derecho de hablar en qué espacios? Cuando hablamos en esta Universidad en Cataluña, sabemos algo en relación con el ser silenciados, porque en el régimen de Franco la posibilidad de hablar en catalán y las Universidades en Cataluña fueron atacadas. Así que la cuestión del silencio y la noción de que el ser silenciado es un signo de respeto y deferencia tiene una estructura profunda dentro de la España católica. Por eso, cuando pensamos en los procesos del silenciamiento debemos pensar en las historias recientes. Podemos elegir pensar que el franquismo esta pasado y que la influencia de la Iglesia es mucho menor, pero da forma, incluso en nuestra sociedad democrática, a la forma en que nos relacionamos con nosotros mismos, nuestros cuerpos. Nuestros cuerpos se identifican con la sexualidad y la sexualidad se identifica con los pecados de la carne. Pensamos que ya hemos roto con estas tradiciones y que vivimos en tiempos democráticos, pero incluso en una cultura secular, todo ello da forma a nuestras relaciones y nos dificulta comprender qué está pasando.

Así que pensando en el silencio estamos pensando en particulares historias culturales, en Cataluña y en España. Y tenemos que reconocer estas historias, especialmente en castellano, que han creado una voz singular, una fuente singular de verdad que ha servido para silenciar la diferencia. Esto tiene una historia particular en España a través de la Reconquista, que implica una noción de la Madre España como católica, como castellana, que tiene el derecho de hablar. Y esto refleja una masculinidad particular. Por eso, cuando pensamos en la masculinidad, ésta no es un tema nuevo, sino que empieza por transformar nuestro sentido de la Historia, la Filosofía y la Sociología, porque empezamos a pensar dónde reside esta noción de verdad y cómo se produjo esta noción. Así que se convirtió en una noción singular de la verdad y el pensar de forma diferente era visto como herejía. Y la herejía en España llevó a las llamas, a menudo de mujeres que se atrevían a pensar de forma diferente. Por eso, el género ha sido fundamental para entender la manera en que estas historias no están pasadas, superadas, como nos recuerda Walter Benjamin, que muere en el camino hacia Cataluña, escapando del poder nazi. Lo que Benjamin nos recuerda es que estas historias están aún presentes. Tienen una presencia fantasmal y no son reconocidas, pero tienen una realidad que denigramos o rechazamos.

Así que cuando pensamos en la Reconquista, que acaba el 1492, tenemos una singular cultura católica, dentro de la cual las experiencias  judías y musulmanas (que nos dan diferentes tradiciones éticas, diferentes maneras de estructurar el cuerpo, que enriquecerían una cultura española multicultural y que darían reconocimiento a las culturas vasca y catalana, cosa que necesitaría una comprensión diferente de la “política de la verdad”)  como esta política se vincula con particulares políticas de silenciamiento, estas tradiciones están volviendo a través de otros procesos.

Así, por ejemplo, ¿hasta qué punto reconocemos nuestras sexualidades como parte de quienes somos?, ¿hasta qué punto aprendimos como criaturas a pensar y experimentar nuestra sexualidad como algo animal que necesita ser controlado? Así que para volverse humano, eso significa controlar y hasta de alguna manera reprimir la sexualidad? Así, “¿cómo aprendimos en nuestra infancia a experimentar nuestra sexualidad? ¿Fue como animales? ¿asociada a tener una cierta ansiedad? ¿Nos volvemos humanos sólo si transcendemos esta sexualidad?” Así que vamos a hacer otro ejercicio rápido. Con tu compañera o compañero, piensa en tal experiencia, pero piénsalo en términos de tu propia generación. “¿En qué generación crecí? ¿Cómo conformó esto mi relación con el catolicismo y mi relación con mi cuerpo? Por favor.

(…)¿De acuerdo? ¿Más tiempo? Mantened vivas estas preguntas. Desafían que si rompo con algo intelectualmente –por ejemplo, mi formación católica- pueden tener un impacto de formas diferentes, difíciles de reconocer. Así que estas estructuras conforman las subjetividades. En la obra más tardía de Foucault –especialmente en su texto “Los usos del placer” y en el último texto, “el cuidado de sí mismo” -, Foucault reconoce los límites de su pensamiento anterior, sobre todo la relación entre poder y conocimiento, que conformaron su primer volumen de la “Historia de la sexualidad”. Incluso en Goldsmiths las alumnas, los alumnos tienden a centrarse en estos primeros textos. Se sorprenden cuando les digo que al mismo Foucault estos textos le llegaron a aburrir y no quería que se volvieran a publicar. Por eso llegó a pensar – y hay un ensayo interesante que se llama “tecnologías del ser”, en el que reconoce la relación entre conocimiento y poder- que hay ciertas formas del conocimiento que están conectadas  con las relaciones de poder.

Pero Foucault nunca supo cómo pensar la masculinidad o el género, cosa que podría haber construido un puente entre su primer trabajo sobre conocimiento y poder y su obra posterior sobre ética y subjetividad. Así que cuando pensamos en nuestra relación con  nuestros cuerpos y nuestro cuerpo es de alguna manera un enemigo (porque lo identificamos con la sexualidad y los pecados de la carne), nos centramos en nociones de control. Entonces los y las jóvenes, en un periodo postfeminista en el que la juventud tiende a asumir una cultura de igualdad de género, la noción de control de emociones y sentimientos es una característica de las identidades de género contemporáneas, tanto para las chicas como para los chicos jóvenes. Así  que de alguna manera en la Universidad el trabajo feminista se llega a pensar como la “palabra f”, que tiene que ver más con la generación de nuestras madres y sus luchas que con nosotros o nosotras. Yo no, pero mi hijo y mi hija y su generación que ha crecido en un crecido en un diferente mundo tecnológico, estas tecnologías han conformado diferentes formas de relaciones de género. Esto dificulta realizar la exploración que estoy sugiriendo, descubriendo las diferentes capas y niveles de experiencia, en los que aquellos pasados –la tradición católica, por ejemplo- aún dan forma a las maneras en las que experimentamos nuestros cuerpos y nuestras sexualidades.

Así pues, quizá pensamos que hablamos de nuestra sexualidad y las niñas y niños aprenden de ello en la escuela. Pero aprenden de ella como la reproducción, como una técnica. Así que saben acerca de ella, pero de una manera separada del placer, de una forma separada de la propia experiencia de sus propios cuerpos. De alguna manera se les convierte en ignorantes de su propia experiencia corporal, porque lo que conocemos como conocimiento y como tal pensamos que lo conocemos. En cambio, desde los años 70 una parte importante del trabajo feminista fue la crítica – y además una de las líneas de fuerza del feminismo de la diferencia sexual, como el trabajo de DUODA en Barcelona- y la exploración de las nociones de la diferencia sexual, con las que tenemos que comprometernos. Pero también tenemos que pensar que debido a la forma en que las personas aprenden de las cosas como conocimiento se hace difícil pensar sobre la relación que tenemos con diferentes partes de nuestros cuerpos.

Así que aquí hay un ejercicio diferente: “Extiende tu mano adelante”; “Señala dónde estás” [risas]. A pesar de la resistencia a seguir las instrucciones del profesor y de que muchos no están seguros de dónde están, muchos – a través de la gente, del género- están apuntando aquí, a la cabeza. Por tanto, la noción tradicional de la modernidad, de la tradición cartesiana occidental, es señalar aquí [la cabeza]. Es señalar a la mente, el cerebro como de alguna manera la fuente de la identidad. Es interesante en esta sala, en este grupo,  en esta cultura postfeminista, muchas mujeres, cada vez más mujeres están aprendiendo a apuntarse aquí [la cabeza]. Esto sería un experimento muy interesante pensar sobre el status del postfeminismo. Esto significa, en términos de la tradición filosófica de Occidente, tanto en Descartes como en Kant, tal como escribí en un texto temprano que aún no está traducido al catalán [risas], que se llamó “Kant, respeto, industria”, de las conexiones entre Filosofía y Teoría Social. La manera en la que nos apuntamos aquí [a la cabeza] conforma una determinada forma de masculinidad dominante. Significa que el mensaje va desde la mente hacia el cuerpo. En términos de Kant, “tengo una relación interna con mi mente y una relación externa con mi cuerpo”.

Por consiguiente, el cuerpo se convierte en objeto del conocimiento médico. Es el o la médica quien ve el cuerpo como el objeto del conocimiento médico. Mi experiencia, mi conocimiento de mi cuerpo, pues, o mi falta de ellas se vuelven subjetivos, personales, anecdóticos y de alguna  manera irreales.

En este momento, el trabajo feminista retó la visión de la modernidad ilustrada. Por eso, el feminismo sigue siendo hoy día un  movimiento revolucionario. Y el análisis de la masculinidad también se vehicula a través de la comprensión de la diferencia sexual. Así, fue el movimiento feminista y el movimiento de salud de las mujeres los que dieron forma a la idea de “mi cuerpo, yo misma”, “mi sentido de identidad está vinculado, envuelto con mi cuerpo”, de maneras difíciles de entender. El cuerpo, pues, -o mi falta de relación con él- que se invisibilizaba. El trabajo feminista desafió, por tanto, una noción cristiana dominante, que tendía a considerar al cuerpo como animal y a ver como únicamente humano lo transcendente. Así que cuando señalamos aquí transcendemos, porque hay una cartografía del cuerpo. Un mapa. Y el mapa significa que aprendemos a vivir en la mente como un ser espiritual y evacuamos allá abajo lo que identificamos como sexualidad. Así pues, la gente joven puede aprender en la escuela sobre sexualidad pero no sobre placer. No aprenderán, pues, sobre los placeres de la masturbación. Porque la masturbación aún produce ceguera [risas] y, aunque nos riamos, la ceguera, en la tradición cristiana, era denigrada, era considerada como la incapacidad para ver la verdad. Así, las tradiciones judías –muy fuertes en Girona y en Barcelona, donde hay una auténtica historia multicultural – y la sinagoga eran representadas en la iconografía cristiana  como “mujer”, como “ciega”, porque los judíos no podían ver la verdad. Había una verdad única, la de la Revelación cristiana y los judíos era tanto ciegos como silenciados y luego expulsados.

¿Cómo aprendemos la expulsión? La política de la expulsión, en la que las personas diferentes son expulsadas, no puede ser parte de una noción multicultural de una España nueva que es multinacional. Porque aquí existe una tradición muy fuerte de exclusión.

En términos de una cultura occidental es Freud quien toma de las fuentes judías para desafiar la idea de que la sexualidad es animal. Así que se convierte en una percepción fundamental de la intervención psicoanalítica y psicoterapéutica el reconocimiento de la complejidad de las relaciones entre nuestros cuerpos y nuestras sexualidades.

Es fantástico que tengamos aquí tantos representantes de grupos de mujeres como de grupos e hombres en este encuentro. Reconozcamos que este es un  proceso que tarda tiempo el proceso por el que las personas reconozcan el impacto de sus masculinidades. Y las masculinidades vinculadas con nociones de superioridad, tan difíciles de desmontar, son formadas de forma generacional, a través de tecnologías diferentes. Estas tecnologías tienden a animar la accesibilidad al conocimiento, que hace al conocimiento accesible a través del planeta y hace difícil que las personas reconozcan su propia experiencia corporal.

Si pensamos sobre el placer y la política del placer, este placer se mueve a través de cuerpos y mentes. Como en nuestras vidas hacemos transiciones, necesitamos pensar en las maneras en las que cambiamos. A menudo las mujeres tienen una comprensión diferente de cómo sus transiciones están vinculadas con sus cuerpos, porque los cambios físicos son parte de sus transformaciones. Así que a veces en las culturas se reconoce la llegada de la primera menstruación, como marcando una cierta transición. Pero eso quizá no está vinculado al cuerpo como fuente de placer [risas, porque la traductora Caroline tose y dice “mi tos”]. Mientras que para los hombres la transición entre la adolescencia y la adultez, a menudo es difícil entender estas transiciones. Los hombres tienen en general menos sentido de los cambios de sus cuerpos. Me acuerdo de mi hijo, de su primer “sueño húmedo” y de su sentimiento de miedo de su cuerpo fuera de control. Por tanto, pensé en la importancia de hablarle en ese momento (él estaba molesto, se sentía mal). Pero me preguntaba si tenía que encontrar otra manera de hablar con él, antes, de esta transición.

Se vuelve, pues, importante entender transiciones diferentes. Así, estoy pensando en mi propia transición hacia la jubilación. No me gusta la palabra “retire” (jubilación), pero se trata de lo que quieres hacer en la próxima etapa de tu vida. Es importante, pues, entender para dar forma a diferentes modelos de masculinidad, de sexualidades alternativas, tanto heterosexuales como homosexuales y abrir canales de diálogo. Este diálogo está a menudo cerrado en la obra de Connell que relaciona la noción de masculinidad hegemónica con las relaciones de poder. Así que se trata de una teorización de la masculinidad que se ha hecho casi universal. Ha sido muy llamativo dentro de las Universidades, porque no ha abierto un espacio en el que los hombres puedan explorar sus propias masculinidades. Ha sido para que los hombres reconocieran la diversidad de las masculinidades. Ha sido absolutamente fundamental, pero ha solido hacer una distinción entre política y terapia, desdeñando lo terapéutico y las prácticas, tanto en Gran Bretaña como en los Estados Unidos, España y otros países europeos, donde las terapias han seguido siendo importantes para los hombres.

Por ello, el movimiento de “Achilles Heel” (talón de Aquiles) significó una manera de ver las conexiones entre lo terapéutico y lo político. Ahora este trabajo está disponible como “e-books”. Traigo publicidad para quien quiera explorar algunas de estas cuestiones. Tengo que parar y abrir las preguntas.

Gracias, Caroline por tu trabajo y tu esfuerzo.

40 anys trencant files!

 
 

Companys, amics,
S’acosta el moment. Com ja sabeu, dilluns dia 11 d’abril farem un acte commemoratiu dels 40 anys de l’objecció de consciència política.
En un moment que estem celebrant els 10 anys sense mili (ens volen fer veure que en la supressió de la mili no van tenir a veure tants i tants objectors i insubmisos com va haver-hi); en un moment en què estem en guerra vestida d'”humanitària”, hom pot seguir sent noviolent? Quina vigència tenen les idees del pacifisme avui dia i què queda d’aquell moviment que va implicar centenars de milers de joves els anys 90? I, des del nostre punt de vista: darrere de l’objecció i la insubmissió hi havia altres maneres de concebre la masculinitat?
De tot això debatrem dilluns 11 d’abril a les 18 h. a l’Aula Magna de la Facultat de Dret de la UB, a la Diagonal, amb la presència dels protagonistes: els primers objectors i alguns insubmisos. No us ho perdeu!
Aprofitarem també per presentar el Congreso Iberoamericano de Masculinitades y Equidad, on hi haurà un pànel sobre antimilitarisme i masculinitat.
 
Us prego que feu difusió de l’event, que truqueu per telèfon a la gent interessada per convidar-los, perquè poques vegades tenim la sort de sentir el contacte de persones de la vàlua del Pepe Beúnza, del Jordi Agulló, de José Luis Gordillo o de Toni Álvarez.

Charla con un hombre consciente.

Su nombre es Joan Antoni Ripoll. Formado desde hace años en diferentes técnicas terapéuticas, el año 2010, de regreso de un seminario de cuatro meses en la India y  de un viaje iniciático en solitario por el Pirineo  decide crear el blog “El camino del hombre consciente”, con el que pretende invitar a los hombres a reconocer la masculinidad que nos es innata, sin miedos y sin complejos, realizando un viaje interior que también reconoce y asume como algo propio la energía femenina que nos complementa, generando así un  camino de ida y vuelta que nos permite, al fin, reconocernos como hombres y enorgullecernos de nuestra condición.

Me encontré con él en una terraza, donde, aun no siendo fumadores, nos sentamos para aprovechar las últimas dos horas de Sol.

 ¿Cómo nos conociste?

Me llegó un enlace de una actividad que se hacía en Arboleda de Gaia, y aparecíais. Me interesaba el tema de la nueva masculinidad, el tema de la gestión del género, y vi que Homes Igualitaris basaba su actividad en eso.

 ¿Qué opinión te merece la igualdad de género?

Creo que la igualdad de género no existe, y la difusión de esta idea ha provocado una gran desorientación en el rol masculino. Hombres y mujeres podemos compartir responsabilidades, pero no somos iguales, y de hecho, eso nos enriquece como personas. Pero eso no se ha tenido en cuenta en el discurso feminista, que incluso a veces ha parecido querer negar lo masculino. Eso frustra al hombre, pues de repente no tiene unos referentes claros.

 ¿Crees que se trata de que han desaparecido referentes de masculinidad, o más bien de que no se han creado nuevos y claros referentes?

Podemos decir que hay un referente antiguo, clásico, el modelo opresor, el que niega lo femenino. Y de eso se ha pasado a un modelo masculino que, contradictoriamente, niega lo masculino. Y hay hombres que no encuentran un referente ni en uno, ni en el otro.

 ¿Hombres que se encuentran perdidos en un término medio?

Sí. Y el no saber qué eres provoca una frustración y una tensión interna que en muchos casos acaba de una manera terrorífica.  No es fácil hoy en día reconocer que eres un hombre, porque en seguida se ve como un síntoma de machismo.

 Por eso no te gusta hablar de igualdad de género.

Creo que ese término implica negar parte de nosotros. Un hombre es un hombre y una mujer es una mujer. Ambos tienen dentro una parte femenina y otra masculina, pero no somos iguales. Pero claro, decir esto está mal visto. Parece ser que para que no te llamen machista tengas que negar la parte masculina de ti, y en eso no estoy de acuerdo. El hombre en sí tiene que ser hombre reconociendo sus dos partes: su parte femenina y su parte masculina. No puede olvidarse de una de ellas.  Es importante hacer un viaje de ida y vuelta: voy hacia mi lado femenino, lo conozco, y una vez acepto esa parte, vuelvo a mi lado masculino.

 ¿Crees que si la educación incidiera más desde que somos pequeñas/os, no veríamos que hay “cosas de mujeres” y “cosas de hombres”?

Hay estudios sobre esto. A un niño se le da una muñeca y a una niña se le da un balón. La muñeca acaba desnuda y rota y el balón acaba durmiendo con la niña por las noches.

 Por tanto, no podemos decir que naturalmente la mujer y el hombre sean iguales.

Naturalmente no son iguales. Socialmente podemos inventarnos lo que queramos, pero los resultados no satisfacen a ninguna de las partes. Y en este ámbito, la educación ayuda, pero deben respetarse ciertos cánones. Por ejemplo, creo que a un niño no le es conveniente que a partir de cierta edad (entre siete y diez años) le eduquen exclusivamente mujeres (y lo mismo pasa con las niñas respecto a profesores varones), porque no es el modelo que necesitan, y llega un momento en que tiene que aprender qué significa ser un hombre, sentir como un hombre.

Hoy en día el niño no tiene referentes en casa porque normalmente los padres trabajan durante todo el día. Por tanto, sería adecuado darles referentes en la escuela.

 El hecho de que, según tu opinión, ese niño tuviera que ser educado a partir de una cierta edad por hombres mayoritariamente, ¿a qué tipo de hombre te refieres?

Para un hombre, sencillamente la presencia física de otro hombre es suficiente. No importa el tipo (siempre teniendo en cuenta que los extremos nunca han sido del todo buenos), porque sea cual sea, un hombre en términos generales, y por poco consciente que sea de serlo, ya actúa como tal, habla como tal, toca como tal. No es cuestión de aprender, porque no puedes aprender lo que ya eres. Es cuestión de reconocerlo, de que se nos ayude a reconocernos sin llevar esa mochila de prejuicios a nuestras espaldas.

 No se puede aprender a ser lo que ya eres, pero si se puede aprender a reconocerlo, ¿verdad?

Claro. Hay técnicas para ello, para poderlo hacer salir, para poder hacer ese viaje que llega hasta mi energía femenina y que, finalmente, me acaba configurando como un hombre.

 ¿Defiendes que la identidad de cada uno como hombre o como mujer, luego no nos tiene que hacer desiguales ante la vida?

Lo que creo es que hay un aspecto práctico de responsabilidad diaria y de la relación  entre un hombre y una mujer. Hay cuestiones que se aprenden porque no surgen de forma tan natural. Un hombre tiene que esforzarse para cosas de las que normalmente se preocupa una mujer con naturalidad, y viceversa. No hablo de la responsabilidad, que entendemos debe compartirse, sino de cómo surgen las cosas de dentro de nosotros en tanto que hombre o mujer.

De todas formas, todo nos costaría menos, repito, si hiciéramos ese viaje interior y reconociéramos también nuestra energía femenina como hombres.

 Uno no tiene que dejar de ser lo que es, pero sí puede canalizar ese “ser” por una vía menos dañina y destructiva, ¿no?

Por supuesto. Y en ese camino te darás cuenta de que no solo tienes una parte masculina, no eres sólo un hombre, sino que tienes una parte femenina dentro de ti que va a ayudarte a reconocerte enteramente encontrando la mejor forma de afirmarte como hombre. Hay un abanico entero de formas de ser hombre, y cada uno debe escoger la suya.

 ¿Cómo podríamos hacer entender todo esto a un niño o niña homosexual?

En realidad, no hay ningún problema al respecto. Ser homosexual entra dentro de ese abanico que te decía antes. Y no solo eso: yo he conocido bastantes parejas homosexuales y  en muchísimas ocasiones una parte de la pareja adopta un papel más femenino y la otra un papel más masculino.  Puedes desarrollar más tu parte masculina, o tu parte femenina del “ser hombre”. En cualquier caso un hombre homosexual sigue siendo un hombre, el género, la esencia, lo que uno es, y la tendencia sexual son cosas diferentes.

 ¿El colectivo homosexual no se sentiría más frustrado con la educación “de referentes” de la que hemos hablado? (niños educados mayormente por hombres, y niñas por mujeres).

No, porque no hablo de un modelo separatista como los de hace unas décadas. No hay que llevarlo a esos extremos. Pero eso no quita que hoy en día en los colegios los niños no tengan referentes claros (también porque hay muchas profesoras y pocos profesores).

Así que, si en la familia es difícil encontrar referentes, hay que ayudar a que esto suceda en las escuelas, que es donde los niños y niñas están más horas.

 ¿Y no crees que ese trabajo de dar referentes ya lo hacen los medios de comunicación?

No. Los medios, según la moda, te imponen un solo modelo en concreto (hoy en día impera el modelo metrosexual). Yo, cuando hablo de que en el colegio un niño de cierta edad debería ser educado mayoritariamente por hombres no me refiero ni a que no haya profesoras que también lo eduquen, ni a que los profesores sean homogéneos en su forma de ser hombre. Cada hombre lo es de una forma, y el niño acabaría adoptando el modelo adecuado a él mismo. Al niño se le debe permitir escoger qué modelo de masculinidad necesita.

 Sabes que mucha  gente no entiende esto.

En el caso de los hombres, eso produce una gran desorientación, ese no entendimiento. Me refiero a hombres que no entienden que se puede ser gay y hombre, o que se puede ser hombre sin tener que ser un “machote”. Pero también me refiero a esos hombres mayores que no han sido educados para entender esto de lo que hablamos.

 Esas personas tienen dentro de sí una bomba con la mecha encendida.

Exacto. Esa frustración de saber que les han criado para ser de una forma, y cuando ya ha pasado la mayor parte de sus vidas y creen que ya lo tenían asumido, de repente, todo su alrededor les hace sentir mal por ser así, y eso enciende la bomba.

 Hay estudios que dicen que los chicos ven los estudios como algo femenino desde la introducción de la mujer al mundo académico, y eso les hace despreocuparse ¿Crees que el fracaso progresivo de los estudiantes varones tiene que ver con no reconocer dentro suyo su parte femenina?

Claro. Cuando no conoces la otra energía dentro de ti es mucho más complicado entender a los demás. Y he ahí la importancia de ese camino de ida y vuelta desde nuestra masculinidad hacia nuestra feminidad, y desde nuestra feminidad hasta nuestra masculinidad. Y cuando haces ese viaje y palpas tu feminidad, ya conoces tus dos partes, y ya sabes qué punto de ese camino de ida y vuelta te corresponde, según como tú te sientas.

 Dices que no podemos aprender a ser lo que ya somos, pero sí que es bueno tener a alguien que nos guíe. Ya no hablo de enseñarnos, sino de ayudarnos.

Sí, tienes razón. Pero al final lo importante es que a ese joven le des herramientas para que él llegue a la conclusión de que él es un hombre, aunque no sea metrosexual, como ahora está de moda.

 ¿Qué opinas de la paridad en el contexto del género?

A mí la paridad me parece un término divertido. Y viceversa. Me parece injusto tanto para mujeres como para hombres, porque se olvidan de la capacidad y la aptitud de las personas. La paridad es un instrumento de discriminación positiva, pero me parece injusto tanto para las mujeres como para los hombres, porque la elección debería de darse por capacidad y no por razón de género.

 ¿Dónde sitúas el problema del género? ¿En el hombre, en la mujer, o en ambos?

El hombre tiene el problema, y la mujer lo sufre (también lo sufre el propio hombre). Por tanto, hay que trabajar con el hombre sobre todo, y hay que hacer hincapié en nuevos modelos de masculinidad que no impliquen actitudes violentas o discriminatorias, pero con las que uno pueda seguir diciendo sin frustrarse: “yo soy un hombre”, y además, un hombre con ideas claras. Hay que dejar de inculcar miedo a la mujer respecto de lo masculino, e inculcar respeto al hombre respecto de lo femenino.

 ¿Crees que tanto el hombre como la mujer tienen miedo de forma igual respecto al género?

Son dos miedos diferentes. El hombre tiene miedo porque está desubicado, no sabe en realidad qué es, y ve que va perdiendo terreno a favor de la mujer. La mujer está más ubicada, pero su miedo es hacia el hombre, un miedo inculcado por la llamada memoria colectiva.

Creo que si aprendiéramos a apreciar todo nuestro ser (tanto el masculino como el femenino) estos miedos no serían tan fuertes.

 ¿Cómo empiezas tú el llamado “camino consciente”?

ELLAS me han invitado a realizarlo y me acompañan, ELLAS me han regalado el encuentro con mi masculinidad. Gran parte de mi vida negué ser un hombre y me olvidé de quién era, pero llegó un momento en el que deje de avanzar. Había vivido así negando un modelo de masculinidad con el que no me sentía identificado  temiendo que no me aceptaran. Pero al final tuve que enfrentarme a ello, y ahora estoy haciendo un camino de regreso –una vez reconocido y integrado mi ser femenino- que reconoce mi masculinidad sin complejos.

¿A qué te refieres cuando en tu página web hablas del “masaje consciente”?

El masaje consciente que realizo, como los talleres de sexualidad consciente que organizo son sólo extensiones de una forma de estar en la vida. Sentirme hombre también forma parte de eso. Todo se reduce al fin y al cabo, a ser consciente, a vivir la vida con presencia.

¿En la actualidad, trabajas tanto con hombres como con mujeres?

Al principio lo planteé sólo con hombres, pero como sabéis en vuestra asociación, los hombres somos menos proclives a hablar de nuestras cosas. En realidad, el hombre que llega a mí ya tiene un trabajo de reflexión personal hecho con anterioridad. Pero lo que sí que he visto que hay es mujeres que están interesadas en conocer a los hombres. Las mujeres están más dispuestas a hablar, porque de hecho ellas ya hablan entre sí de sus cosas, ¡y si encima tienen interés en conocer los hombres, aun más!

También tenía pensado hacer un taller de masculinidad para mujeres, para que ellas conozcan también su parte masculina y puedan gestionarla.

 ¿Qué postura tienes sobre el aborto?

Creo que el problema no se genera con el embarazo no deseado de una menor, sino que se genera antes. Algo debe fallar cuando en la era en que la juventud tiene más información que nunca, haya aun tal cantidad de embarazos no deseados.

¿Y qué opinas de los permisos de paternidad, la custodia compartida de menores, etc.?

Lo que no me parece bien es que hasta ahora la custodia se haya dado por defecto a la madre sin tener en cuenta casi nada. A veces se han cometido verdaderas injusticias. Pero pasar al otro extremo es hacerlo mal desde el otro lado. Por tanto, creo que lo que hay que hacer es estarse más atento al caso en concreto.

Defiendo la custodia compartida, siempre y cuando se valore el interés del menor. Lo más importante es saber qué es lo que más le conviene a ese niño o niña. En cualquier caso, la custodia compartida es lo mejor dentro de lo malo, pues ni el niño ni la niña pierden los referentes.

No sólo por la solidaridad con las mujeres

Hola a tod@s,
 
Una información que nos llega de Italia. Hoy hay manifestaciones por la dignidad de las mujeres y también por la dignidad de los hombres en este contexto de berlusconismo, con todo lo que significa: hay una reflexión muy clara sobre la relación desnuda que el capo Silvio quiere mantener entre ·”sexo, poder y dinero”. Ved la información que una organización hermana italiana, “Maschile plurale” publica en su página web:
 
 
Y uno de sus hombres más destacados, Stefano Ciccone, hablando en la casa de las mujeres de Roma sobre este tema. Lo podéis ver aquí:
 
 
Allá mismo podréis ver las reflexiones de sus compañeras feministas romanas.
Otra intervención de Stefano:
 
 
Aunque está todo en italiano, es fácil de entender, con un poco de atención. Vale la pena. Y vale la pena leer los documentos de este movimiento italiano, que se plantea una reflexión en paralelo a la de sus compañeras.
 
Os recomiendo el libro de Ciccone, “Essere maschi. Tra potere e libertà” (Rosenberg & Sellier, Torino, 2010).
 
Como veis, no todo en Italia está dominado por el capo. Hay resistencia, protesta, alternativa. Y un fuerte movimiento de hombres, Y hay una asociación de grupos o círculos de hombres, cerchio degli uomini
 

 

En fin, algo para mirar, leer e informarse en este domingo invernal. Y muy interesante.
 
Un saludo a tod@s.
 
Juanjo Compairé

Una estoneta matinera a COMRàdio

 

 

Avui en Juanjo Compairé i en Jorge López han assistit al programa Maneres de viure, de ComRàdio. Aquest programa, que ocupa les primeres hores dels matins dels caps de setmana (de 8h a 11h, dissabtes i diumenges), té un espai anomenat Comunitats, dedicat a grups de gent dins de la nostra societat que decideix unir-se amb finalitats diverses. I avui ha estat el torn d’Homes Igualitaris com a grup d’homes que intenta promoure el canvi dels homes cap a postures igualitàries respecte de les altres persones.

Han estat deu minutets en els quals en Juanjo i en Jorge han parlat de forma breu de coses tan rellevants com la paternitat (tocant el tema de la marxa enrere dels permissos de paternitat de quatre setmanes), l’amor i l’estimació entre la figura del pare i el/la seu/a fill/a, els missatges de la publicitat cap a homes i/o cap a dones, etc.

Animeu-vos i escolteu els nostres companys tot fent un clic aquí!!

http://www.comradio.com/flash/index.asp?anchor=&programa_detall=&data_prog=&id_cerca=&cerca=

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Campaña de AHIGE: “Nos debe dos semanas… y muchas más”

(Únete a la campaña firmando en ( http://www.ahige.org/firmas/2semanas.html )

En octubre de 2009 el Congreso de los Diputados aprobó la ampliación de trece días a cuatro semanas del permiso de paternidad, estableciendo el 1 de enero de este año como fecha para su entrada en vigor. Sin embargo, el gobierno decidió el pasado mes de septiembre no incluir esta medida en los Presupuestos Generales del Estado.

Esta nueva campaña de AHIGE (Asociación de Hombres por la Igualdad de Género), exige al gobierno retomar la ampliación del permiso de paternidad a cuatro semanas, prevista para 2011 y eliminada a última hora de los Presupuestos Generales del Estado, y que no sufra nuevos retrasos y se lleve a efecto de forma inmediata.

“El coste de la ampliación del permiso de paternidad a un mes es ridículo comparado con los beneficios que aportaría la medida”

La campaña ‘Nos debe dos semanas… y muchas más’ busca generar conciencia, especialmente entre la población masculina, de la importancia de los permisos de paternidad y de la necesidad de que los hombres se posicionen y soliciten medidas de igualdad, a la vez que intenta crear la presión ciudadana necesaria que asegure que la ampliación del permiso de paternidad a cuatro semanas se aplique de manera inmediata, en el camino hacia la equiparación de tiempos de permiso de paternidad y maternidad.

Para ello, se han diseñado unas postales para que padres y madres la firmen y envíen al Presidente del Gobierno con el siguiente texto:

Sr. Presidente del Gobierno:

He sido padre/madre durante el año 2011. En mi familia, a causa de su injusta medida de retrasar la ampliación del permiso de paternidad, hemos perdido la posibilidad de compartir ese tiempo.

Nos debe usted dos semanas de tiempo en común, de cuidarnos, de corresponsabilidad, de establecer vínculos duraderos, de aprendizaje y de práctica de la igualdad. ¿Cuánto vale eso, Sr. Presidente? Ese tiempo en común es una inversión de futuro en igualdad y bienestar.

Con respeto, pero en total desacuerdo con su medida retrógrada y machista, le solicito que, a la mayor urgencia, reponga el permiso de paternidad de 4 semanas y establezca un calendario – no revisable- para llegar lo antes posible a la plena igualdad en los permisos.

También se ha puesto en marcha una página web donde todas las personas que lo deseen pueden apoyar esta iniciativa firmando de manera digital ( http://www.ahige.org/firmas/2semanas.html ).

La campaña continuará a lo largo de todo 2011.

 

AHIGE

Homes Igualitaris i la Mediterrània

 

El proppassat dia 15 de desembre la televisió del Líban em va gravar una entrevista al local d’Homes Igualitaris. Es tractava d’una part d’un documental sobre les accions que es fan al voltant del Mediterrani contra les violències masclistes. Les periodistes faran entrevistes a diverses associacions de tota la conca mediterrània.

Veiem amb gran satisfacció que a l’altra banda del “Mare nostrum”, en un país pluralista en qüestions de cultura i religió com és el Líban, també es preocupen per aquesta xacra social i s’interessen pel que fem aquí en aquesta qüestió. I que també s’interessen per les accions que duen a cap les associacions d’homes com ara la nostra.

Per casualitats de la vida, un parell de dies després, també em van cridar de la Ràdio Palestina de Barcelona, situada al barri de Gràcia dintre del casal de Palestina. Em van demanar que fes una crida als homes palestins de la nostra ciutat. Jo no sóc qui per donar lliçons a ningú, ni tampoc la nostra associació ho pretén. Simplement convidem als homes d’aquesta comunitat que s’acostin a nosaltres, que compartim plegats la reflexió sobre com es pot ser home i, a més, ser home d’un poble massacrat com és el palestí, de forma igualitària. Admiro la tenacitat palestina en la defensa de la seva Pàtria, tot i els errors comesos. Admiro la valentia de les dones palestines que – de vegades de la mà d’algunes dones israelianes, les “dones de negre”- fan causa comuna per la pau i contra la violència. Els homes de tot arreu podem aprendre’n. Tan de bo bastim un món on els conflictes –tant els personals com entre els pobles- es puguin solucionar de forma pacífica. No és fàcil, però és l’única via.

Tan de bo també que a la nostra associació, a més dels socis que ja tenim procedents d’Amèrica Llatina, s’hi acostin també d’altres provinents de països mediterranis i asiàtics. Seria fantàstic reflectir dintre de l’associació la varietat que hi ha a la nostra societat. Varietat de classes, varietat d’orígens geogràfics i de cultures. Amics, teniu oberta la nostra porta!

 

Juanjo Compairé