Cerco al cliente de la prostitución

Interesante artículo publicado en la Vanguardia de hoy, día 27/10/2010, por Luis Benvenuty.

  • La Guardia Urbana lanza una ofensiva contra los clientes de prostitutas del Raval
  • La actuación se hace al amparo de la ordenanza del civismo, hasta ahora poco aplicada en este ámbito  |  La última semana 64 hombres fueron sancionados en este rincón de Ciutat Vella

Una prostituta de origen español de la calle Robadors estira las mangas de su traje de lentejuelas para calentarse las manos heladas. La mayoría de sus lentejuelas otrora fucsias están ahora quebradas o ausentes. “No viene nadie desde el viernes –lamenta–. Nos están dejando sin trabajo. La Guardia Urbana se ha puesto a multar a todos los clientes y ya se ha corrido la voz. Nadie quiere que su esposa le descubra una multa en el buzón”.

Las obras de la nueva Filmoteca en el corazón del Raval se reconocen a las espaldas de la prostituta. Ayer fueron visitadas por el president José Montilla y el alcalde Jordi Hereu. Dentro de tres semanas habrán concluido los trabajos del equipamiento llamado a culminar el objetivo que no cumplieron ni la apertura de la Rambla del Raval ni la construcción del gran hotel cilíndrico ni la inauguración de la plaza dedicada a Vázquez Montalbán: revitalizar una profunda reforma urbanística que no termina de carburar, propiciar el verdadero mestizaje social del barrio, atraer savia nueva al viejo Chino. Gente más interesada por el cine que por la droga. La próxima primavera la nueva Filmoteca proyectará su primera película.

Pero los argumentos urbanísticos no son los únicos que explican la última arremetida de la Guardia Urbana contra la práctica de la prostitución. Desde el Ayuntamiento, en clave política y social, en verdad moral si se quiere, se entiende que la erradicación del oficio más antiguo de la humanidad supone la abolición de una manera de explotación, la sexual. Luego de conseguir de manera reciente que algunas menores de edad abandonaran la calle Sant Ramon, las autoridades municipales vieron fortalecidos sus argumentos.

La principal arma del Consistorio en pro de este objetivo es la regulación de los usos del espacio público. Sancionar a quienes traten de cerrar el trato en la calle. Y lo cierto es que espantar a quien viene en busca de un alivio es mucho más sencillo que a quien trata de ganarse la vida o sencillamente está siendo obligado a hacer la calle. La prostituta de origen español de la calle Robadors, más preocupada por cuestiones mucho más triviales que las que ocupan al Ayuntamiento, insiste en lamentar que está “mano sobre mano” desde el viernes.

Las arrugas no logran esconderse bajo su exagerado maquillaje. Su traje parece rescatado años atrás del contenedor de una oenegé. “Si la cosa sigue así, nos tendremos que poner a limpiar… o buscarnos otro sitio –augura apurando un pitillo, antes de pisarlo–. Lo que pasa es que lo de fregar escaleras tampoco es tan sencillo. Están más ocupadas que las esquinas”. Esto no es la Rambla. Aquí las meretrices pretenden que sus clientes, principalmente vecinos de la ciudad, vuelvan una y otra vez. Por ello los robos no son frecuentes.

Una quincena de agentes pululan por la zona desde hace aproximadamente una semana. Por las calles Robadors, Sant Ramon, Sant Pau… Uniformados y de paisano. Juan Rodríguez, intendente en el distrito de Ciutat Vella, confirma a La Vanguardia que desde hace unos días están hostigando a los aficionados a la prostitución. A la demanda. Para que al final la oferta desista y la calle sea de la gente.

Los agentes sorprenden a los hombres que regatean con las profesionales o salen de los meublés junto a sus fugaces compañeras poniéndoles una multa cercana a 200 euros. La última semana hasta 64 hombres fueron sancionados en este rincón de Ciutat Vella por solicitar o aceptar servicios sexuales a cambio de dinero. Sí, el acento está puesto en los clientes. Sólo 37 mujeres fueron denunciadas. La Administración también pretende así ganarse la confianza de las prostitutas para que escuchen las alternativas que a través de los servicios sociales pueden plantearles. La mayoría de los hombres pagó la multa al momento a fin de asegurarse de que el proceso administrativo quedaba zanjado y ninguna misiva municipal llegaba a su buzón. No hay incidentes. Nadie quiere adornar su multa con una detención. La jornada de mayor actividad policial fue el pasado viernes, día de cobro muchos trabajadores de la construcción nacidos en las cuatro esquinas del planeta que ya no están dispuestos a ver diezmadas sus pagas.

Tras las operaciones Constanza y Alejandría a la policía no le consta que exista en el Raval una gran red de esclavitud sexual. Pero no descarta que chulos de poca monta traten de explotar principalmente a mujeres rumanas y subsaharianas. Estos días los agentes de paisano, a fin de impedir que el problema simplemente se traslade, también siguen con disimulo a las meretrices que infructuosamente buscan clientes unas calles más arriba o más abajo. En todo caso, el intendente Rodríguez se apresura en señalar que esta nueva estrategia no es una operación aislada y que en verdad forma parte de un dispositivo que lleva más de dos años trabajando de manera permanente a fin de erradicar el ejercicio de la prostitución en el Raval.

La teniente de alcalde Assumpta Escarp añade que una de las razones de ser de la ordenanza de civismo fue sancionar la demanda de prostitución para garantizar la convivencia en los barrios y proteger los derechos de las mujeres. “Pero el Ayuntamiento tiene las competencias que tiene”, advierte. Más de cuatrocientos hombres fueron denunciados el año pasado en Barcelona.

El resultado es que la mayoría de los hombres que estos días merodean por los alrededores de la futura Filmoteca son principalmente mirones en edad provecta. Y toxicómanos que no encuentran a su proveedor habitual en su esquina habitual. Los tiempos en que los jubilados bajaban con sillas de playa a la plaza Pyere de Mandiargues para quedarse mirando los muslos de las meretrices ya pertenecen al pasado. Ahora allí apenas se cuentan tres o cuatro mujeres bostezando.

La Filmoteca, la joya del Raval que se hace esperar

Su traslado fue la gran esperanza de un barrio necesitado de buenas noticias. Su cometido es el de llenar de contenido cultural la Rambla del Raval inaugurada hace diez años. Sin embargo, la construcción de la Filmoteca, que se espera inaugurar en marzo, llega con más de cuatro años de retraso. Una demora que ha contribuido al desencanto de los vecinos que confiaban en que el aterrizaje de este gran equipamiento cultural ayudaría a revitalizar y dignificar este barrio acostumbrado a estar siempre en el ojo del huracán. La imponente sede de la Filmoteca de Catalunya, diseñado por el arquitecto Josep Lluís Mateo, entra ahora en su última fase de construcción y está previsto que la obra civil se entregue en las próximas semanas a la Conselleria de Cultura. La Filmoteca contará con 6.500 metros cuadrados de superficies distribuidos en tres plantas y dos subterráneas. Dispondrá de dos salas de proyección con capacidad para 200 y 400 butacas, una gran sala de exposiciones, la magnífica biblioteca de la filmoteca, que se trasladará al nuevo edificio, además de una librería especializada y una cafetería. La sede de se sumará a la oferta del Liceu y al Macba, los otros grandes equipamientos de este barrio multirracial y que conjuntamente con la Filmoteca están llamados a formar el nuevo corredor cultural del Raval. La construcción del inmueble, sobre un solar de titularidad municipal, ha tenido un coste de más de 11 millones de euros. La Filmoteca de Catalunya tiene a sus espaldas más de 40 años de historia y una sucesión de salas de proyección en Barcelona, la última –hasta que se inaugure el edificio del Raval– en el cine Aquitània.


Multas de hasta 3.000 euros en pro de la convivencia

La teniente de alcalde Assumpta Escarp, una de las principales impulsoras de la ordenanza de civismo, reconoce que tratar de penalizar la práctica de la prostitución y, sobre todo, su demanda, fue uno de los aspectos más complicados en la redacción de la norma. La solución final está en el artículo 39, que cita “la prohibición de ofrecer, solicitar, negociar o aceptar directa o indirectamente servicios sexuales retribuidos en el espacio público cuando estas prácticas excluyan o limiten la compatibilidad de los diferentes usos del espacio público”. Lo que se sanciona, por tanto, no es estrictamente la práctica de la prostitución, que se halla en un limbo legal debido a la ausencia de una norma superior, sino cerrar el trato previo en la calle, sobre todo si se hace a menos de doscientos metros de una escuela, es decir, si altera la normal convivencia. Así, también está prohibido mantener relaciones sexuales, “mediante retribución”, en el espacio público. Las multas impuestas más habituales son las mínimas, de 187,50 euros. Pero la reiteración, no hacer caso a los avisos de la autoridad y la proximidad de centros educativos pueden dispararla hasta 3.000. / L. Benvenuty


 

 

“Masculino, femenino, o… lo que cada cual decida”

El siguiente artículo, de Alba Serrano, ha salido publicado hoy (26/10/2010) en el diario gratuito ADN en Barcelona. Es muy interesante.

¿Elegirá Bree reasignar su género o se quedará en el ‘trans’?

Bree, la protagonista de Transamerica, se encuentra, ya desde el cartel de la película, en una encrucijada. A la derecha ve el baño de las mujeres y a la izquierda, el de los hombres, pero no sabe a donde ir. Este gesto tan automatizado por la mayoría -usar el servicio de un bar – puede suponer un quebradero de cabeza para Bree y para cualquiera que evite definirse como hombre o como mujer porque siente que su género es otro.

Los tradicionales iconos de los servicios de las más de 50 cafeterías Starbucks de Washington D.C. desaparecieron hace un par de semanas para dejar paso a un sencillo cartel que reza “excusado”. La cadena ha tomado esta iniciativa por respeto a aquellos hombres que se sienten atrapados en un cuerpo de mujer (y a la inversa), justo cuando la comunidad transexual clama por escapar de la definición. Y si la definición psiquiátrica concibe dos géneros naturales -uno conformado por los hombres; otro, por las mujeres, según Stop Trans Pathologization– su demanda es poder vivir otros sin tener que someterse a exhaustivos exámenes psicológicos que les permitan hormonarse y operarse.

Las demandas

El sábado, 40.000 personas se manifestaron en 61 ciudades del mundo en las primeras jornadas internacionales Stop Trans Pathologization. Sus organizadores reconocen que parece poco, pero matizan que el activismo transexual es incipiente. Uno de ellos, Aimar Suess, cuenta que entre las reivindicaciones de estas jornadas se encuentra “la abolición de la medición del sexo en los documentos públicos”. Otra de sus demandas es suprimir el Trastorno de Identidad de Género (TIG) de los manuales internacionales de diagnóstico, justo como en 1973 la Asociación americana de psiquiatría hizo con la homosexualidad.

Según Suess, la forma de tratar el TIG “deja a la persona trans sin posibilidad de decidir sobre su propio proceso, aunque sólo ella pueda decidir qué género tiene. Nosotros proponemos más autonomía”. Por ejemplo, explica, “la medicina examina si las personas se visten según parámetros que consideramos obsoletos” antes de permitir una operación de cambio de genitales. Entre los objetivos de Stop Trans Pathologization también se cuenta frenar las intervenciones de reasignación de sexo a los bebés intersexuales, los que nacen a la vez con atributos físicos considerados masculinos y femeninos.

Más posibilidades

Algunos países contemplan la posibilidad de un tercer sexo. Las muche de Juchitán, en México, son todos aquellos individuos que no se consideran ni hombres ni mujeres. Y Suess cuenta que en la India, el tercer sexo lo conforman tanto hombres y mujeres como intersexuales y transexuales. Por lo tanto, si, además de la pareja binaria (hombre y mujer), existe un tercer sexo tan heterogéneo, ¿hay muchos o sólo hay uno?

La profesora de Estudios de Género y Sexualidad en la Universidad Autónoma de Barcelona Meri Torras contesta parafraseando a la filósofa Donna Haraway. “Dos es demasiado y uno, demasiado poco”, opina sobre el género. Para ella, “entre el uno, demasiado poco, y el dos, demasiado, hay infinitas posibilidades, como entre los números uno y dos hay infinitos números”. Para ella, esto contradice “la lógica binaria regida por la contrariedad y la complementariedad” de los géneros tradicionales. Según éstos, “se es hombre o bien mujer, no se puede ser ninguna de las dos cosas y si se es una, no se puede ser también la otra”.

El día a día

No sólo los baños de Washington D.C. ofrecen un modelo distinto al tradicional. En el barrio del Raval de Barcelona, el dueño de Madame Jasmine, Patrice Rondo, decidió intercambiar la cabeza de una Barbie y un Ken y colgarlo en la puerta del aseo para “cuestionar la cultura”. Divertido, cuenta que “muchos clientes nos preguntaban dónde tenían que entrar, y les decíamos que donde se sintieran más a gusto”.

Seb Puginier incluyó el símbolo masculino y el femenino en las dos puertas de los bañosde su local Bariposa porque quería “un baño mixto”. No tuvo en cuenta a la comunidad transexual, pero lo cierto es que en el icono, la barra separatoria -la división entre hombre y mujer y el camino entre ambos- también aparece representada.

EL APUNTE

Uno de cada 1.000 bebés es intersexual

La Intersex Society of North America calcula que, de cada 1.000 recién nacidos, uno es “intervenido quirúrgicamente para normalizar la apariencia de sus genitales” y que el cuerpo de uno de cada 100 difiere de un varón o una mujer estándar. De acuerdo, con la clasificación de la Universidad de Brown, hay quince tipos de bebés intersexuales y sólo en algunos casos sus cromosomas no son ni XX ni XY. Se trata de personas que nacen con variaciones anatómicas, muchas de las cuales no se manifiestan hasta la pubertad.

Experimentos con el género ‘neutro’

Hay quienes han conseguido dejar su género sin definir a ojos públicos en países en los que no es común hacerlo.

Norrie May-Melby es el primer caso de persona reconocida oficialmente sin ningún género en Australia. Nació en Escocia como niño y a los 28 años se sometió a una operación de cambio de sexo en Australia para convertirse en mujer. Como tampoco consiguió sentirse cómoda así, solicitó a las autoridades australianas ser considerado zie, persona sin género o de género neutro.Otros casos lo que intentan es probar que el género es una construcción cultural.

Hace tres años, un bebé nació en Suecia y sus padres decidieron no revelar su sexo para no condicionar su forma de ser. Llamado Pop, puede elegir su propia ropa en un armario donde hay tanto vestidos como pantalones y sus progenitores evitan utilizar pronombres para referirse al bebé. Ambos consideran que el género lo define la sociedad y han decidido que solamente Pop pueda escoger el suyo.

 

 

Bullying i masclisme a les escoles franquistes de Mataró

Fa un temps vaig escriure un article on parlava de la violència que alguns nens patíem per part de diversos mestres al final del franquisme. Violència psicològica i violència física. També patíem la violència del propi alumnat, el bulling, la violència psicològica i la marginació per una part dels nens líders de les aules. Curiosament coincidíem els que patíem una i altra violència.

Érem els “tontos de la classe”. Sotmesos a la violència d’una aristocràcia que eren els “xulos” de la classe. Però, per què alguns nens érem els “tontos” i patíem bulling per part dels “xulos” de la classe”? Amb els anys he anat creant tot tipus de teories sobre aquest fet. He arribat a pensar que els “tontos” érem els nens maldestres a la classe d’educació física, o els nois de classe social baixa. En realitat, però les raons són més culturals i més sofisticades.

A mi mai m’ha agradat l’esport competitiu. A les excursions mai havia intentat ser el que primer arriba al cim de la muntanya, i de fet m’importava ben poc si hi arribava o no. Mai havia participat en carreres de bicicletes, a curses, ni tan sols al futbol (en tota la meva vida només he fet un gol als 5 anys). Mai, ni de petit, m’ha interessat el futbol des d’un punt de vista d’espectador. Mai he cridat com un posseït als bars, amb desenes d’homes que fumen puros. Mai m’han interessat les carreres de cotxes, ni tan sols tenir cotxe, ni la velocitat al volant.

A més sempre m’han creat al·lèrgia els grups d’homes en plena eufòria masclista, el simplisme del seu pensament i dels seus comentaris, l’agressió verbal a les dones. Cada cop em repugnen més els que fan comentaris grollers sobre el cul o els pits de les cheer leaders de les carreres de cotxes, o els que es creuen amb el dret de llençar les seves fastigositats exposant en públic a les dones senzillament, perquè porten minifaldilles (fins i tot penso que penalitzaria per llei comentaris com, “el que passa és que van provocant…”)

I aquest és l’origen del problema. En una educació repugnantment patriarcal com la franquista, hi havia nois que no encaixàvem en la masculinitat masclista. Competitiva, simplista, androcèntrica, misògina. Alguns encaixaven més i altres encaixaven menys, però de fet n’érem molts que no encaixàvem. No pintàvem res, érem els “tontos” dignes de ser objecte de burla pels “xulos”, els que havien interioritzat la repugnant cultura masclista que els arribava del professorat.

La masculinitat masclista i el fet de que ningú no proposi altres models de ser homes, és un llast cultural que arrossega la immobilitat cultural dels homes. Semblem acomodats i tancats en un feixuga herència cultural que identifica ser un “home de veritat” amb ser competitiu. O amb resoldre els problemes amb la violència. O amb ser una bèstia irracional que no pot contenir el seu desig sexual simplement perquè veu una minifaldilla malgrat tenir una sexualitat d’allò més elemental. O amb algú que no pot plorar. O amb una paternitat restringida. O amb oposar masculinitat amb feminitat com una afrontament personal (en alguns casos, fins renegar dels sentiments homosexuals).

 

Sàgar Malé.

“Jóvenes, violencia y resiliencia”

La vigésimo tercera edición del diccionario de la Real Academia Española incorporará una nueva definición relacionada con el término “resiliencia”. Así, se dice sobre esta palabra lo siguiente:

1. f. Psicol. Capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas.

2. f. Mec. Capacidad de un material elástico para absorber y almacenar energía de deformación.

Por tanto, y según la definición primera, se concibe la resiliencia como la superación, por las personas, de los más grandes obstáculos que la vida interpone en nuestros caminos, o como el haber podido cruzar sobre una fina cuerda las distancias más amplias existentes para los seres humanos.

Así, es lógico pensar que no todo el mundo puede superar ciertas situaciones límite. No todas las personas se encuentran preparadas para caminar, cual funámbulo, sobre el alambre que ha de permitirles no caer al vacío, ni para escalar murallas babélicas en busca de una luz que les guíe. Es decir, no todas las personas que sufren se sobreponen convirtiéndose en resilientes.

La tertulia que Paco Abril, sociólogo, profesor de la Universidad de Gerona y socio de Homes Igualitaris (HI), presentó el pasado jueves día siete de octubre en la sede de HI, versó, precisamente, sobre la resiliencia en relación con l@s jóvenes que han sufrido violencia de forma activa (contra su persona) o pasiva (violencia entre su familia). Cómo conseguir que tod@s l@s jóvenes que han sufrido este mal puedan sobreponerse a él sin incorporar conductas también violentas o depresivas es una tarea fundamental en muchos aspectos, y ello es lo que Paco Abril, junto a otr@s investigador@s procedentes de universidades de Alemania, Austria, Eslovenia y España, tratan de mostrar con un estudio europeo titulado “Stamina” (el cual será presentado en Berlín en febrero de 2011).Pako Abril

El estudio “Stamina” se compone de una investigación dividida en una parte cuantitativa (en la que 3500 estudiantes de entre catorce y quince años de los diferentes países participantes se someten a una encuesta con la que se avistarán ciertos resultados relacionados con la violencia) y en otra parte cualitativa (en la que se seleccionan a trescient@s jóvenes para entrevistarlos a fondo, según los resultados de las encuestas anteriores), y su objetivo principal es averiguar cuáles son los factores que hacen que algun@s jóvenes que viven en un ambiente violento (violencia familiar, escolar, física, verbal, etc.) desarrollen conductas no violentas, en contraposición a aquell@s que desarrollan conductas violentas o depresivas (tratando la depresión como una forma de violencia contra uno mismo).

¿Por qué es importante un estudio de este tipo? Es importante porque a día de hoy, los estudios muestran que un 25% de jóvenes sufre violencia activa o pasivamente, o porque de l@s jóvenes que sufren violencia física en casa, un 50% desarrolla conductas violentas; y porque, entre otros datos, sólo un 35% de jóvenes que ha sufrido algún tipo de violencia reaccionan de forma asertiva, positiva, sin reproducir el círculo de la violencia  que han sufrido. Por tanto, la relevancia de estudios de esta índole radica en la averiguación de una posible solución para procurar la resiliencia en tod@s (o al menos en la mayoría) los jóvenes que han sufrido violencia. Que tod@s crucen “el umbral de la violencia” es imprescindible para empezar a reducir casos de, por ejemplo, violencia de género.

Paco Abril comenta que l@s jóvenes que han sufrido violencia tienen tres posibles vías por las que seguir:

– La vía de la violencia.
– La vía de la depresión
(donde también cabrían patologías como la anorexia, bulimia, etc.).
– La vía de la resiliencia.

¿Y qué factores son los que producen que se escoja una vía u otra? Los más destacables serían los siguientes:

– Los valores personales. La madurez de la persona, su capacidad de reflexión, su abanico de competencias, etc.
– Las estrategias que cada un@ pueda desarrollar contra la violencia (la comunicación, el control de las emociones, la canalización de la rabia, la capacidad de pedir ayuda, etc.).
– El apoyo familiar (de amb@s progenitor@s, de aquel/a progenitor/a que también esté sufriendo violencia, etc.).
– El apoyo de servicios sociales. Herramientas escolares.
– El divorcio de l@s progenitor@s como solución a la violencia familiar.
– Implicación del profesorado.
– Refugio en la fe (religión).
– Etc.

Llegados a este punto, Paco Abril abrió un debate entre las personas asistentes a la tertulia, debate que se basó en una lluvia de ideas sobre la cuestión de cómo ayudar a la generalización de la resiliencia entre l@s jóvenes. Algunos de los temas tratados fueron los siguientes:

– La importancia de trabajar en la escuela las capacidades relacionales y la educación emocional, la salud, la economía doméstica y la alimentación, extrayendo todos estos temas de la obsesión por los conocimientos (es decir, no tratarlo como una asignatura más).

– La coeducación, entendida como la creación de un clima de confianza que ayude que los chicos y las chicas puedan expresarse.

– La superación de la desconfianza entre escuela y familias para trabajar conjuntamente en la educación (no solamente referida a la instrucción, sino a todo lo que hemos dicho en los puntos anteriores) de l@s adolescentes.

– Tener en cuenta el peso fundamental que tienen los primeros vínculos de los primeros años de la infancia para desarrollar más adelante conductas resilientes, lo que podría traducirse en el alargamiento de los permisos por maternidad y paternidad (iguales e intransferibles) o en el énfasis en la educación infantil y en la presencia en esta fase educativa de igual número de profesores que de profesoras.

–   La importancia de la socialización fuera de la escuela: grupos informales, entidades de recreo, grupos deportivos,  y otros espacios en los que los jóvenes pueden aprender a comportarse de forma asertiva y con soporte de los iguales.

Después de exponer estas ideas, ¿creéis que hay alguna más que nos hemos dejado en el tintero? ¿Pensáis que hay otras posibles herramientas que pudieran servir para el fin que estamos tratando? ¿Qué os parecería, por ejemplo, si se hiciera intervenir a médicos en la escuela (no solamente psicólogos)? ¿Pensáis que las horas del patio son momentos clave para detectar posibles casos de jóvenes que sufren violencia? ¿Qué podría destacarse de una buena relación entre los colegios y las familias? ¿Deberían haber más programas de prevención y de detección?

¡Esperamos vuestra participación!

(Por cierto, no querríamos cerrar esta actualización sin recordar que la próxima tertulia tendrá lugar el día 11 de noviembre en la sede de HI, y contará con la participación de una entidad amiga, “Sakura Onna”. La reunión versará sobre “Cómo afrontar la violencia sexual desde las nuevas masculinidades”. ¡Os esperamos a tod@s!)

J. L. Pérez